La Organización Panamericana de la Salud (OPS) destacó el modelo de política de medicamentos implementado por la provincia de Buenos Aires como “una experiencia relevante” en la región “por su capacidad de optimizar recursos, mejorar la eficiencia del sistema sanitario y ampliar el acceso a tratamientos esenciales”.
El informe fue publicado en la Revista Panamericana de Salud Pública, la principal publicación científica y técnica del organismo, y es el resultado de una evaluación técnica que analizó el impacto de esa política integrada y centralizada de medicamentos en territorio bonaerense. Allí se destaca que la planificación, compra y distribución unificada permiten reducir costos, evitar intermediaciones innecesarias y garantizar una provisión equitativa en los 135 Municipios.

Medicamentos Bonaerenses, programa presentado en abril de 2025, es la política pública a través la cual se amplían los vademécums y se distribuyen medicamentos para fortalecer la capacidad de respuesta del sistema de salud. Las compras ya completaron sus procesos administrativos, logísticos y sanitarios, y en los próximos días comenzará su distribución plena en todo el territorio bonaerense.
Millonario ahorro
Según el informe especial publicado, en términos absolutos, el mecanismo de compra centralizada representó un ahorro fiscal estimado de más de 32,5 millones de dólares para la provincia con respecto al presupuesto calculado con base en los valores de referencia. Además, se señala que la producción pública de medicamentos aumentó un 42% significando un ahorro de más de 6,5 millones de dólares.
En ese marco, la OPS valoró especialmente el desarrollo de estrategias que articulan la gestión de la demanda con mecanismos de compra eficientes, fortaleciendo la sostenibilidad del sistema de salud y mejorando la capacidad de respuesta ante necesidades crecientes.
Este enfoque, impulsado por el Ministerio de Salud bonaerense, se basa en la centralización de adquisiciones, la definición de vademécums según criterios sanitarios y la distribución planificada en hospitales y centros de salud. Estas políticas permiten garantizar el acceso gratuito a medicamentos esenciales, reducir desigualdades territoriales y asegurar la continuidad de tratamientos para enfermedades prevalentes.









