Elizabeth Sánchez atiende vía telefónica a Primer Plano Online. Fueron varias las ocasiones en las que conversó con este medio después de que la tragedia enlutó su vida para siempre a partir de la muerte de su hija. Ella es mamá de tres hijos, de los cuales la menor era Mara Vázquez, una de las víctimas del siniestro vial regresando de la costa cuando volcó el auto conducido por Catalina Vaccarezza.
“Cuando mi abogado me comunicó que ya estaba firmado el fallo estallé en lágrimas. Como dije el día de la audiencia, nada de esto es justicia para nuestra familia. La única justicia verdadera sería que mi hija estuviera acá en casa, estudiando”, reflexionó ni bien conocido el veredicto judicial, que como publicó este medio fue condenatorio para la conductora.
“Siento una mezcla entre la satisfacción por haber cumplido con lo que le prometí a ella cuando dejaba sus cenizas, que iba a buscar la verdad. La verdad no la sé, porque ni Vaccarezza ni Luna Valerga, la otra sobreviviente, la contaron. Jamás nos dijo qué pasó: simplemente aceptó lo que decidió la justicia”, señaló Elizabeth.
“Yo esperaba a mi hija con algo rico para comer, tal como ella me pidió en su último audio. Y nunca llegó. Desde el momento cero me quisieron vender que había sido un simple accidente, pero algo dentro mío me movilizó a averiguar algo más. Y pudimos lograr la condena”, agregó.
En juicio abreviado, Vaccarezza (19) fue condenada a tres años de prisión en suspenso (es decir, no irá presa) y a diez años (el máximo establecido por ley) de inhabilitación para conducir. Le imputaron el delito de homicidio culposo agravado por la conducción imprudente, negligente y antirreglamentaria (iba a 139,24 kilómetros por hora en un tramo cuya máxima permitida es 120) y agravada por ser más de una las víctimas fatales, en concurso ideal con lesiones leves culposas, ya que una de las ocupantes del rodado que manejaba sobrevivió.

“Fui criticada por llevar a juicio a una amiga de mi hija. Pero quedó demostrado que yo no estaba equivocada. Incluso me dio pena el día de la audiencia, porque la vi llorar por primera vez. De todos modos, no nos pidió perdón ni nos miró. Sólo se limitó a decir que aceptaba el acuerdo y su culpabilidad”, indicó la mamá de Mara, que mantiene un vínculo afectivo con la madre de Melina Adorno, la otra víctima fatal del siniestro.
Para Elizabeth arranca ahora una nueva etapa del duelo. La lucha por justicia fue un motor, y ahora necesita aferrarse a los recuerdos para seguir adelante. Sus otros hijos y sus nietos serán ese combustible para mantenerse de pie y erguida pese al doblez que propone el dolor de la ausencia. “Hay días que estoy bien, otros que no me quiero levantar. Nos cuesta horrores, pero la vamos peleando todos juntos”, expresó.
Todo el proceso judicial que demandó más de un año terminó en condena. Lamenta la familia de Mara que jamás se acercó la conductora a contarles la verdad de lo ocurrido o cuanto menos a disculparse. “Su partida fue muy injusta. Le arrebataron la vida por un descuido”, la evoca Elizabeth, quien también subraya que su hija “era la que nos hacía bromas a todos”, por la que abrieron una cuenta de Instagram (@justiciapormaru) en donde suben videos con sus picardías, chistes y sonrisas. “Era la Campanita de la alegría en casa”, cuenta mamá, ya con lágrimas. Y algo de paz en su corazón.










