Insólita polémica se desató a partir de la publicación de un video en el que se muestra un robo a mano armada ocurrido en un comercio del barrio San Alberto, en Ituzaingó. Los autores fueron dos falsos compradores que ingresaron con sus rostros cubiertos a preguntar el precio de un atado de cigarrillos y regresaron a la media hora.
El hecho sucedió en el maxikiosco ubicado en la esquina de Bagnat y Castelar, donde dos delincuentes ingresaron a robar a punta de pistola. Allí estaba comprando una clienta, que fue testigo presencial de todo y la que evitó que le robaran el celular por plantarse frente a los agresores.
La increíble polémica que se desató tras el robo a un comercio de Ituzaingó: “te regalaste”https://t.co/HE6iQ7tV4Z pic.twitter.com/riSkLzbs6q
— Primer Plano (@primerplanotv) August 18, 2026
“Acá somos todos laburante amigo. Aparte eso es una réplica”, fue lo que alcanzó a decirle Aisha a uno de los ladrones que la tomó del cuello mientras su cómplice pasaba del otro lado del mostrador para llevarse bebidas alcohólicas, varios atados de cigarrillos, dinero en efectivo y una caja de encendedores.
“Si me robaban el celular me arruinaban”
En diálogo telefónico con Primer Plano Online, la vecina contó también que fue un momento de extrema tensión el que se vivió y que cree que no le llegaron a sustraer su celular porque “era más bajito que yo y casi que se tuvo que poner en puntas de pie para apuntarme”.
“Yo estaba tranquila, pero decidida a no darle el teléfono que es con lo que me gano la vida. La verdad no sabía si el arma era o no trucha, pero fue lo que me salió decirle. Supongo que prefirió no meterse en problemas y se fue rápido. No caí en que me estaban robado. Ahora, que lo pienso más tranquila, no lo volvería a hacer”, se sinceró la joven.

Aisha es mamá de dos pequeños hijos y lo único que priorizó en ese instante fue evitar que le roben la herramienta con la que se gana la vida. “Si me robaban el celular pensaba ¿qué mierda hago? Porque para comprarme otro no tengo. Como todo laburante, nos alcanza para el día a día”, concluyó. Una vez que los ladrones se fueron, la empleada del local llamó a la Policía.
Lo insólito fue lo que pasó después, cuando el propio Maxikiosco hizo públicos los dos videos del hecho desde una cuenta de participante anónimo. Los comentarios fluctuaron entre quienes dijeron conocer a uno de los atacantes, que es vecino del barrio, y aquellos que cuestionaron a la empleada por no haber cerrado la puerta antes, cuando los falsos clientes se habían retirado transitoriamente.














