Pensó que iba a tener una de las mejores noches de su vida y terminó viviendo una pesadilla. Conoció a una joven por una aplicación de citas, acordó un encuentro con ella en un bar de Ramos Mejía y, luego de pasar un rato juntos, acordaron trasladarse a la casa de él, en Pontevedra. Sin embargo, a poco de llegar se desmayó, durmió por más de 12 horas y, cuando despertó, tenía su vivienda saqueada.
Sofía Andrea Mansilla (23) es la protagonista de un hecho delictivo que no deja de sorprender. Sedujo a un hombre de 47 años, lo drogó con una sustancia que no pudo ser determinada hasta el momento y le robó sin piedad, valiéndose del apoyo logístico de dos sujetos que actuaron como cómplices, ambos vecinos de Ituzaingó y con orden de captura nacional e internacional.
“Llegamos a mi casa a la hora 1:30, nos pusimos a charlar sentados en un sillón. Serví dos copas y me dieron ganas de ir al baño a orinar. Cuando regresé tomé un trago de la copa y me levanté al otro día cerca de la hora 14, mareado: advertí que me habían drogado y robado varias pertenencias desde el interior de mi vivienda”, refirió la víctima cuando realizó la denuncia judicial.

En la casa faltaba de todo: le llevaron incluso tres armas que tiene registradas a su nombre (una pistola y dos escopetas), objetos de valor y hasta su vehículo, un VW Vento gris modelo 2012. Entre las pertenencias que le sustrajeron luego de revisar cada rincón de la casa mientras él dormía también está su IPhone.
La detención de la viuda negra y quiénes fueron sus cómplices
La investigación a cargo del fiscal Pablo Masferrer, de la UFI Nº 2 del Departamento Judicial Morón, junto al instructor Adrián Somma e investigadores de la DDI de ese distrito, a cargo del comisario mayor Dante Pérez Bianchi, logró establecer identidades y roles de la banda.
No era una viuda negra que actuaba en soledad: contaba con un soporte de dos sujetos que le seguían los pasos. A Sofía Mansilla le pudieron seguir el rastro por la cuenta que creó en la app Badoo, a través del cual conoció a la víctima. Cuando le allanaron su departamento en Ciudadela descubrieron que no estaba: ya había sido detenida.
La joven seductora permanece tras las rejas por un hecho similar ocurrido en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el que drogó a otra víctima y también le desvalijó la casa: en ese hecho se llevaron una cifra cercana a los 20 mil dólares en efectivo. La investigación policial y judicial de ese hecho terminó en la detención de la mujer en el marco de una causa caratulada como robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda, igual que la tramitada en Tribunales de Morón.

Los dos sujetos que actuaron como soporte de la viuda negra fueron también identificados por el auto con el que actuaron para llegar hasta el lugar del ataque, un Suzuki gris. Voceros con acceso al expediente señalaron que se trata de Thiago Alexis Carrizo (20), con domicilios registrados en Aguaribay al 2000 y Almagro al 3200, y Luciano Raúl Manolia (40), habitante de la calle Pérez Quintana al 2200, los tres de Ituzaingó.
Esas viviendas fueron allanadas por orden del juez Ricardo Fraga, titular del Juzgado de Garantías Nº 2 de Morón, y allí los investigadores secuestraron armas, chalecos de la Policía Metropolitana y demás elementos de interés para la causa. De todos modos, los sospechosos no fueron encontrados y permanecen prófugos de la justicia, con orden de captura nacional e internacional.









