Dos mujeres de 96 y 80 años, que son consuegras y viven juntas en una casa que alquilan sobre la calle Tomás Guido al 800, en Morón, fueron víctimas de una entradera cometida por tres delincuentes, que contaban con el respaldo de otro que quedó en la parte externa, en la que les robaron todo lo que encontraron a mano: hasta los yogures que comen todas las noches.
La mayor de las víctimas es mamá de una instructora del Departamento Judicial Morón, quien narró a Primer Plano Online la dramática secuencia que vivieron ambas adultas mayores y reveló un dato: hace dos días, cerca de las 15, un sujeto tocó el timbre en la vivienda y preguntó si se alquilaba. Una de las abuelas respondió que no y se alejó sin más.
¿Pudo haber sido esa la famosa inteligencia previa al delito? Es real que a la tarde no es el mismo movimiento el que hay en un domicilio que a la noche, pero esa acción dejó pensando a la funcionaria de la justicia, que de todos modos tenía como preocupación principal asistir a sus familiares.
El botín que se llevaron los delincuentes que le hicieron la entradera a dos ancianas
Según la reconstrucción del caso, los malvivientes saltaron la reja de la casa, treparon el techo y llegaron a un patio interno. Ahí barretearon la puerta, ingresaron y se encontraron con ambas mujeres durmiendo. Y un dato no menor: no encendieron ni una luz: se iluminaban con los celulares.
“Mi mamá empezó a gritar cuando la despertaron, así que quedó con la cara moretoneada de los golpes que le dieron para que se calle. Después la tomaron entre dos y la llevaron a la habitación de mi suegra: todo mientras revisaban cuando lugar pudieron. Llegaron a romper un arreglo que había en un techo interno para ver si ahí había plata”, contó la instructora.
Según narró la hija y nuera de las víctimas, el botín que se llevaron los malvivientes fue la jubilación completa de su suegra, de alrededor de 350 mil pesos, algo del dinero que le deja todas las semanas a su madre y, lo más increíble: les vaciaron el freezer, en donde había algunos cortes de carne, y hasta los yogures que toman todas las noches.
También se llevaron objetos de valor que habían quedado en la casa de una anterior entradera que sufrieron, hace exactamente un año, cuando un sujeto que se hizo pasar por jardinero y les cortó el pasto tres veces después apareció a robarles con un cómplice. Ahora les llevaron, además, la pava eléctrica, la plancha y televisores.
Un contexto de ataques a personas adultas mayores y vinculadas a la justicia
El caso es investigado por la fiscal Paula Salevsky, de la Fiscalía Nº 4 de Morón, quien fue hasta el lugar a supervisar las tareas periciales. Investigadores de la DDI y de la comisaría 1ª trabajan en la recopilación de imágenes de cámaras de seguridad para dar con los atacantes.
La semana pasada fue noticia el ataque a la mamá del fiscal Claudio Oviedo, a quien le provocaron cortes en un dedo mientras la torturaban para que confiese dónde tenía dinero. La mujer fue dejada atada y amordazada en su cama y, luego de liberarse, le pidió ayuda a un vecino, que de inmediato se contactó con la familia y con la Policía.
Además, en Morón también ayer fue encontrada asesinada una anciana de 90 años en su casa de Villa Sarmiento, en Morón, en el marco de una entradera cometida por delincuentes que ingresaron a la vivienda de la calle Escalada al 2800, casi esquina Lambaré, por una ventana tras forzar los barrotes.
La víctima, identificada como Beatriz Noemí Vacarezza, fue hallada por su propia hija Fabiana, quien como todas las mañanas se acercó a la finca a ver a su mamá y compartir el desayuno. Fue en esas circunstancias que la mujer encontró “todo revuelto” en los ambientes y a su mamá sin signos vitales.











