La Universidad Nacional de Moreno (UNM) está en jaque. Por un lado, el conflicto sordo que mantiene con el Municipio por la propiedad de un terreno que ocupa la entidad académica desde hace 14 años y que denunció en la justicia que le fue usurpado por las autoridades locales (en otro artículo habrá referencias al tema). Por el otro, el acotado presupuesto con el que cuenta para sostener los servicios educativos que le brinda a la comunidad a partir del ajuste llevado adelante por el Gobierno de Javier Milei en todas las partidas que dependen de Nación.
Un ejemplo del duro momento institucional para la entidad académica fue revelado por el rector, Hugo Andrade, en una entrevista con el programa periodístico Primer Plano por el canal Somos, de Flow. Y es, a mayor escala, lo que empiezan a padecer las familias en sus casas, con la quita de subsidios y los aumentos exponenciales en las facturas de algunos servicios, como el eléctrico.
“Ayer pagamos la factura de Edenor por la suma de 10 millones de pesos, que es un 222% mayor que el anterior. Y el consumo que pagamos en esta factura corresponde al consumo del mes de enero, que como todos sabemos es un mes de receso, solo hay el personal mínimo de todas las áreas haciendo mantenimiento, reparaciones, mejoras, preparando este ciclo electivo que también comenzó esta semana”, señaló el responsable de la UNM.
La cifra asusta, claro está, pero más si se la compara con la anterior de un mes a toda máquina, que había sido de tres millones de pesos en diciembre. “Creemos que el mes que viene, que ya vamos a pagar el consumo de febrero donde ya empezó la actividad, estaba el curso de ingreso, las mesas de exámenes, con los incrementos sucesivos de tarifa la factura va a ser impagable”, se sinceró el rector.
“Eso es de una extrema gravedad”, refirió Andrade, que administra la casa de estudios con el mismo cálculo de recursos que se había hecho en diciembre de 2022 para todo 2023. Como se sabe, el Gobierno libertario extendió la ley del año pasado y todas las áreas del Estado ven resentido su funcionamiento porque en el medio hubo un 211% de inflación.
“El Gobierno este mes incrementó en un 70% los gastos de funcionamiento y eso lo va a ubicar en unos 48 millones. El tema es que los aumentos de las tarifas, en este caso eléctrico, ya es de un 222%, sólo en un servicio”, reflexionó. Sabe que el mantenimiento de la institución incluye áreas verdes de un predio de 22 hectáreas, la vigilancia de todo ese complejo, materiales, reparaciones y demás, sin contar los salarios del personal, que van por otra vía.
La universidad tiene actualmente una obra de construcción de nuevas aulas que quedó paralizada al 50%, que estaban encadenadas al desarrollo de nuevas carreras que la institución ofrece ya a partir de este año, pero en caso de no terminarse no habrá dónde alojar a las y los estudiantes. Al respecto, la UNM declaró su emergencia presupuestaria para adecuar el funcionamiento a las actuales circunstancias. “Estamos en una situación crítica”, cerró Andrade.










