El operativo es silencioso y está en marcha. Como un torbellino, intendentes bonaerenses buscan modificar la ley que le pone límite a dos mandatos consecutivos en el cargo y aspiran a que la Legislatura derribe la normativa que bloque la continuidad en el poder.
Saben que 2027 es una barrera infranqueable tal cual están las cosas planteadas para quienes atraviesan su segunda, tercera o cuarta gestión, y que deberán ceder el lugar para nuevos protagonistas. La búsqueda es clara: quieren que diputados y senadores bonaerenses dejen sin efecto la norma. ¿Por qué se apuran? No quieren que sea en un año electoral (2025) y ven un panorama complejo para tratarla en 2026, cuando las mayorías pueden cambiar
Están incluso aquellos que guardan una carta, que es la vía judicial para peticionar un cambio. El jefe comunal de Berisso, Fabián Cagliardi, afirmó que se trata de una ley inconstitucional. Sin embargo, es uno de los pocos que asume en público hablar de un secreto a voces. En medio de este contexto, el fallo que se conoció ayer de la Corte Suprema de Justicia de Nación sobre el caso Formosa fue un golpe directo al corazón.
Las repercusiones del fallo por el caso Formosa
La Corte Suprema de Justicia declaró la inconstitucionalidad del artículo 132 de la Constitución de la provincia de Formosa, que permite la reelección indefinida del gobernador En este caso, la decisión impacta en el peronista Gildo Insfrán, quien está en el poder desde 1995, hace 29 años. El fallo fue unánime y lo firmaron los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti.

Los supremos hicieron hincapié en varios aspectos que parecieron teledirigidos a la política local. “Las reformas sucesivas de la Constitución provincial para permitir nuevas reelecciones de quien fuera finalmente electo es un síntoma revelador de una influencia política siempre creciente y, finalmente, desmesurada, al punto de ser capaz de modelar la ley suprema de la provincia no para satisfacer de un modo más perfecto el bien común, sino para permitir la concreción de un proyecto político personal”, sentenciaron.
Si bien la decisión aplica al caso particular de Formosa, el manoseo a la Carta Magna es lo que puso de relieve el máximo tribunal de justicia. Es decir, modificar sistemáticamente las reglas del juego por uno u otro motivo. La ley que limita la reelección de cargos electivos en la provincia de Buenos Aires fue votada en 2016, durante la gestión de María Eugenia Vidal, y retocada a finales de 2022 para habilitar que intendentes vayan por otro mandato. En rigor, lo justifican en que se trató de una corrección a un error de origen.
“La ventaja electoral que supone el hecho de que el candidato, actualmente en el poder, haya tenido durante tantos años el control de la agenda política y legislativa, el manejo de los fondos públicos, una gran cobertura en los medios de comunicación, el control sobre los instrumentos de poder estatal, entre otros, se traduce en una significativa concentración de poder que rompe las condiciones generales de igualdad en la competencia electoral”, insistió la Corte en relación al caso Formosa.

Extrapolando la cuestión, es el mismo reclamo que manifiesta la oposición en varios distritos bonaerenses gobernados desde hace años por el peronismo o por cualquier otra fuerza. Quienes rechazan este planteo lo argumentan con un dato: es la gente la que, con su voto, elige. Y hubo varios casos en que malas administraciones se fueron a sus casas.
“A esta altura del análisis, vale la pena reiterar: llegado un cierto punto, la reelección para sucesivos mandatos de una persona en el ejercicio de un cargo público de la naturaleza de la gobernación o vicegobernación conlleva el riesgo de que el pueblo deje de ser debidamente representado por sus elegidos y que el sistema de gobierno se asemeje más a una autocracia que a una democracia”, concluyeron los supremos.
Habrá que esperar qué hace la política bonaerense con semejante argumentación. Por lo pronto, de la región oeste quienes no pueden ir por otro mandato en 2027 son Mariel Fernández (Moreno), Lucas Ghi (Morón), Gustavo Menéndez (Merlo), Fernando Espinoza (La Matanza), de Unión por la Patria; y Diego Valenzuela (Tres de Febrero), del Pro.








