Identificaron y pusieron a disposición de la justicia a un sujeto acusado de fabricar y comercializar equipamiento médico y estético que no tenía el correspondiente aval de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). Uno de los procedimientos fue en Ituzaingó; el otro en Merlo.
A través de un procedimiento supervisado por el Ministerio de Seguridad Nacional, el trabajo fue realizado por efectivos de la División Delitos Contra la Salud Pública de la Policía Federal. El sospechoso no está detenido, pero sí fue notificado del inicio de una causa penal en su contra y todo el material que tenía a la venta fue secuestrado.
Según precisaron fuentes de la investigación, la causa tuvo su génesis en 2024 como resultado de tareas de ciberpatrullaje efectuada por los agentes sobre distintas redes sociales y reconocidas plataformas de comercialización virtual. Así detectaron que un usuario ponía en venta diversos equipos que estaban registrados como autorizados: es decir, no tenían la correspondiente revisión técnica que certifique y garantice su producción y posterior distribución.

Luego de comprobar con preguntas de rigor siempre a través de la plataforma bajo la figura de presuntos clientes, los investigadores obtuvieron la información de que la operatoria tenía como base un departamento ubicado en Medrano al 100, de Ituzaingó. Hasta allí llegaron con la orden emanada por el Juzgado Federal Nº 2 de Morón, a cargo del juez Jorge Rodríguez, y la Secretaría Nº 8, cuyo titular es Ignacio Calvi.
Dos allanamientos en Ituzaingó y Merlo y equipos incautados
“En ese inmueble se practicaban maniobras altamente nocivas y riesgosas para la salud, tanto en perjuicio de los operarios que armaban dichos instrumentos como así también de las personas que adquirían esos productos”, detallaron fuentes de la pesquisa.
Entre otras cuestiones, la “mala calibración de las máquinas podría provocar severas lesiones a la piel tales como quemaduras, hipo o hiper pigmentación, cáncer y/o afecciones visuales”, se precisó. El otro allanamiento dispuesto por la justicia fue en el domicilio particular del responsable de la comercialización, ubicado en la calle 11 de Noviembre al 600 de San Antonio de Padua, en Merlo.

En ambas viviendas la Policía incauto un total de siete máquinas de podología para combatir unicomicosis de marca Onifull Max, las cuales además contienen dos pinzas de manos; una máquina de podología para combatir unicomicosis de nombre ‘Power Head Ligth Terapy’; dos máquinas para depilación marca IPL ISA; dos máquinas de tratamiento de celulitis marca ISA; una máquina de crioerf de marca ISA; y una máquina de criolipolisis de marca ISA.
Esos fueron los equipos médicos señalados por ANMAT que no cuentan con autorización ni registro para ser comercializados en el país. En principio, sólo el responsable de la firma en cuestión quedó involucrado en una causa penal por infracción a la Ley 26.524 por Delitos contra la Salud Pública. Las otras tres personas ubicadas en el domicilio de Ituzaingó son consideradas testigos: una era cliente y las dos restantes empleadas.









