El Concejo Deliberante de Ituzaingó aprobó una ordenanza que prohíbe la circulación de automóviles, motos y otros vehículos a motor equipados con caños de escape libres, modificados o preparados para competencias deportivas que generen ruidos molestos y superen los límites reglamentarios.
La normativa alcanza tanto a los escapes que hayan sido alterados respecto de los originales de fábrica como a aquellos que no correspondan al modelo y año de fabricación del vehículo. También contempla cualquier otro instrumento mecánico que provoque contaminación sonora y perturbe la tranquilidad de los barrios.

De este modo, una vez que rija la ordenanza, los rodados que incumplan la disposición podrán ser retenidos por las autoridades municipales. Además, se dispondrá el decomiso de los escapes no originales, considerados no homologados y antirreglamentarios.
Campaña de concientización
El procedimiento contempla que, una vez realizado el acarreo y la retención, el agente municipal deberá dejar una notificación al conductor o colocar un aviso en el lugar donde se encontraba estacionado el vehículo, en caso de que no haya sido interceptado mientras circulaba.
Para recuperar el rodado, su titular deberá abonar la infracción correspondiente y los gastos de acarreo y guarda. También tendrá que acreditar la titularidad o el derecho a conducirlo y proveer un escape reglamentario, que deberá ser instalado antes de que el vehículo sea entregado.

La ordenanza establece, además, que los caños de escape y los instrumentos mecánicos secuestrados serán posteriormente destruidos en su totalidad, cuando así lo disponga la autoridad competente. Por último, la disposición faculta al Departamento Ejecutivo municipal a reglamentar su aplicación y promover una campaña de concientización vial destinada a titulares y conductores.
Un proyecto idéntico en el Senado bonaerense
La comisión de Ambiente y Desarrollo Sostenible del Senado bonaerense aprobó por unanimidad el proyecto impulsado por la legisladora del bloque Hechos María Emilia Subiza para sancionar los denominados “escapes libres” y “cortes” en autos y motos.
En ese sentido, la iniciativa tiene el objetivo de “prevenir, controlar y sancionar la contaminación sonora vehicular en la provincia de Buenos Aires”, especialmente en las motos y los autos que circulan con escapes no autorizados o adulterados, una regulación que ya está siendo implementada en el Municipio bonaerense de San Nicolás, de donde es oriunda la autora.
Según precisó Subiza, el proyecto apunta a que el Estado bonaerense pueda actuar de manera integral frente a una problemática que “afecta el sueño de miles de familias, principalmente de poblaciones vulnerables, tales como adultos mayores, y niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA)”.












