Madrugada violenta en Ituzaingó: un ladrón murió tras intentar asaltar a un empresario, que esperaba a su esposa en las puertas de un kiosco 24 horas ubicado en la intersección de Ratti y Balbastro.
El caso está en plena investigación y el malviviente todavía no fue identificado. Tal como suele ocurrir en estos casos, sus cómplices lo abandonaron y se alejaron del lugar sin brindarle ningún tipo de asistencia. El fiscal Marcelo Tavolaro, de la UFI Descentralizada Nº 1 de Ituzaingó, dispuso que el cadáver sea trasladado a la morgue para la realización de la autopsia.
Según lo que logró reconstruir Primer Plano Online, todo sucedió en fracción de segundos a bordo de un auto de alta gama que manejaba la víctima. El hombre, empresario con domicilio en Merlo, se detuvo frente al comercio y su esposa descendió para comprar golosinas.
En esas circunstancias, dos sujetos que descendieron de otro auto que estacionó a pocos metros caminaron por la vereda y, de repente, uno abrió la puerta del conductor y el otro subió en la puerta trasera derecha. Lo que pasó ahí adentro es motivo de pericias: no está aún claro si el empresario le sacó el arma y le disparó al ladrón, o si uno de los agresores gatilló el arma y baleó involuntariamente a su cómplice.
Como sea, después del fogonazo ambos atacantes bajaron del rodado y corrieron, pero el baleado cayó después de dar unos pasos. El otro delincuente, en tanto, siguió su fuga hasta el coche en el que había llegado y se alejó, por lo que todo indica que al menos había otro integrante más de la banda al mando del volante.
El matrimonio asaltado se retiró raudamente del lugar y, al llegar a su casa en el vecino distrito, dio aviso a la Policía de lo ocurrido. El cuerpo del ladrón estaba todavía tirado en la vereda y la justicia comenzó a trabajar en el esclarecimiento del hecho. Al empresario le alcanzaron a robar algunas pertenencias.








