Un vecino de Haedo, conocedor de cómo funcionan las luminarias públicas por dedicarse al rubro, grabó un video para mostrar el despilfarro energético que se produce en las calles del centro de esa ciudad de Morón. Según interpreta, esa anomalía se puede subsanar con 10 mil pesos en total por farola con una herramienta que incluso él mismo está dispuesto a donar al Municipio.
La filmación fue enviada a Gerardo Calabria, titular de la Unidad de Gestión Comunitaria (UGC) N° 2, que corresponde a la localidad. “Vuelvo a hacer mi reclamo, como desde hace ya 6 años. Toda (la calle) Remedios de Escalada de San Martín tiene sus luminarias prendidas, al igual que las farolas de Perito Moreno, gastando energía y desgastándose. ¿Sabés cuánto es la solución? 10000 pesos”, le comentó al funcionario.
La queja fue expresada por Daniel Méndez, referente vecinal e industrial dedicado al rubro lumínico, así que conoce de lo que habla. Según el vecino, todo se enmienda con “dos fotocontroles de los que yo fabrico”. “Pasen que se los regalo, porque si no van a poner 10.000 pesos para reparar todo esto yo se los regalo. Pero queda para el ojete todas las luminarias encendidas 24 horas”, se sinceró.
El instrumento que puede controlar el gasto innecesario
Esos instrumentos “se comandan con un contactor que va en una cajita”. Es decir, más que una mega inversión económica, lo que hace falta es voluntad. Es que, además del gasto innecesario de energía, lo que hay también es un desgaste sin sentido de las luces LED o bombitas instaladas en la vía pública. Por eso el enojo.
El año pasado, en otra nota publicada por Primer Plano Online, Méndez había detallado que “cuando las luces LED están encendidas las 24 horas es porque dejó de funcionar el fotocontrol, que es el dispositivo en forma de hongo que va colocado encima de la luminaria y la hace encender con el crepúsculo”. Al quedar fuera de circulación esa fotocélula, la luz queda todo el día prendida.
“La fotocélula equivale al 5% del costo de la luminaria. No invertir en eso produce, además, que se deteriore el artefacto porque se le acorta la vida útil, más allá del gasto de energía. Me sorprende muchísimo cómo dejan quemar una luminaria y no las mantienen con el bajo costo que implica”, concluyó.











