El sistema de fotomultas sigue dando que hablar. Llamados también ‘cazabobos’ por los lugares en los que están instalados esos dispositivos y porque suelen tener una finalidad recaudatoria, ahora desde el Senado bonaerense buscan modificar las condiciones para la instalación de las cámaras que captan, principalmente, excesos de velocidad.
El proyecto es impulsado por el senador Marcelo Daletto, quien busca limitar el uso y abuso de las fotomultas con mayor información hacia conductores en relación a las máximas permitidas en las rutas que transitan y sobre la ubicación de los detectores.
“El objetivo es tratar la problemática de la utilización de los sistemas cinemómetros, sistemas automáticos o semiautomáticos, o manuales, fotográficos o no, fijos o móviles para que su fin no sea meramente recaudatorio, sino que se refuerce como un método de prevención de accidentes viales”, explicó el legislador en los fundamentos del texto.



En rigor, la iniciativa modifica el artículo 28° bis de la Ley 13927, que incorporará la obligación de que los dispositivos de control de velocidad estén ubicados y señalizada verticalmente su existencia con una antelación mínima de tres mil (3000) metros a la zona de alcance de los elementos de detección de infracciones del equipo de que se trate, en contraposición a los 500 metros que establece la norma vigente.
El cambio de velocidad entre la señalización previa y el sector de control deberá ser progresivo y no abrupto: nunca podrá ser mayor a cuarenta kilómetros la diferencia entre la permitida y la que marca el control, se indicó en el proyecto de ley.
Es decir: si alguien va por la ruta a 120 de máxima como velocidad permitida no se podrá exigir que metros más adelante reduzca la aceleración a menos de 80 kilómetros por hora, y la progresión debe ser con una extensión de 500 a 3000 metros para avisar.

Asimismo, en ambos sentidos de circulación, las rutas de jurisdicción provincial donde se utilicen instrumentos para fotomultas deberán contar con señalización de velocidad máxima permitida con carteles ubicados entre uno (1) y diez (10) kilómetros, conforme lo determine la autoridad de aplicación.
“Con esta redacción” -precisó Daletto- “se pretende seguir con los controles y que no existan excusas para no cumplir con las reglas de tránsito, que como último fin persiguen salvar vidas”.









