“Fue muy burdo lo que hizo. Las cámaras de seguridad del municipio mostraron que llegó a Hurlingham manejando su auto y se retiró por avenida Roca rumbo a San Miguel también conduciendo. Yel coche apareció en Pilar, de donde es oriundo”.
Insólito: un joven que denunció que le robaron el auto a punta de pistola fue descubierto y terminó imputado en una causa penal caratulada como falsa denuncia, penada con un monto de dos meses a un año de prisión según lo establecido por el artículo 245 del Código Penal.

El hecho fue descubierto luego de que el ahora acusado, identificado por voceros de la investigación como Ariel Ezequiel Maidana, se presentara en la comisaría 3ª de William Morris a denunciar que fue víctima de un asalto.
Según su propia descripción, detuvo su marcha frente a un kiosco para realizar una compra al paso, bajó de su VW Suran gris y, al regresar al rodado, fue interceptado por dos sujetos que lo amenazaron. Uno de los atacantes empuñaba un arma de fuego y lo obligó a manejar por alrededor de 7 cuadras, hasta que lo hicieron bajar.
Historia de una mentira descubierta
A los investigadores no les cerró la historia por algunas contradicciones en el relato y porque no había testigo alguno de la escena, pese a que supuestamente se desarrolló todo frente a un comercio y con luz de día.
Además, porque al revisar las cámaras de seguridad del anillo digital del municipio de Hurlingham hallaron un elemento objetivo: ingresó y salió del distrito manejando la misma persona con musculosa blanca, a la postre el denunciante. ¿No era que lo hicieron bajar para despojarlo del rodado?

Con los datos de su domicilio, una comitiva policial fue hasta Pilar y encontró el vehículo estacionado en inmediaciones de su casa, en la localidad de Del Viso. Por eso fue aprehendido de inmediato, por disposición del fiscal Claudio Oviedo, de la UFI N° 5 de Morón, que instruye el expediente.
Como si todo eso fuera poco, los uniformados golpearon en la casa del sospechoso y su propia mujer entregó las llaves del vehículo. El falso denunciante en ningún momento se quebró ni reconoció lo que hizo, pero para la justicia está claro que obró a conciencia. Además, el celular lo tenía en su poder, así que será otro elemento de prueba en su contra. ¿Intentaba cobrar el seguro? Es una posibilidad que nadie descarta.








