Hurlingham se prepara para celebrar los 30 años del patronazgo de la Virgen de la Guardia, una fecha significativa para la comunidad religiosa del distrito que tendrá como eje el lema ‘30 años haciendo comunidad con esperanza’.
Las actividades comenzarán este miércoles 26 de agosto y se extenderán hasta el sábado 29, con propuestas que reunirán a las distintas parroquias y comunidades de la zona.
El aniversario recuerda el 29 de agosto de 1996, cuando monseñor Justo Laguna, por entonces obispo de la Diócesis de Morón, otorgó mediante un decreto eclesiástico el título de patrona de Hurlingham a la Virgen de la Guardia, en reconocimiento a la antigüedad de su devoción y a su presencia en la comunidad local.

Según la tradición religiosa, se trata de una de las advocaciones marianas más antiguas vinculadas con la región. La devoción a la Virgen de la Guardia se remonta a los primeros espacios de culto y a la ermita en la que, desde hace décadas, los vecinos se congregan para rezar y rendirle homenaje.
El cronograma de actividades previstas
Las celebraciones comenzarán este miércoles 26, a las 18, con una misa en el Convento de las Hermanas Clarisas, ubicado sobre la avenida Pedro Díaz al 2000, dentro del predio del colegio Cardenal Stepinac. La jornada tendrá además un significado especial porque coincide con el Año de San Francisco.
El viernes 28 será el turno de las actividades misioneras. Entre las 10 y las 12 y de 15 a 18, las distintas comunidades realizarán un gesto misionero en la Plaza Ravencroft. A las 18 comenzará una procesión de luz hacia la Capilla de la Guardia, para la que se invita a los participantes a llevar velas o antorchas. El recorrido culminará a las 19 con una Misa de Vigilia en la sede ubicada en General Martín de Necochea 553.
El cierre de los festejos será el sábado 29 de agosto, fecha en la que se cumplen exactamente 30 años del reconocimiento de la Virgen de la Guardia como patrona del distrito. Entre las 15 y las 18 se realizará el ‘Festival de la Esperanza’, una muestra comunitaria que reunirá a las diferentes parroquias y comunidades de Hurlingham en el predio del Palacio Municipal, sobre Pedro Díaz 1710.
La propuesta busca convertirse en un espacio de encuentro y celebración, con música, juegos, números en vivo, animación y la participación de artistas locales invitados. El objetivo será compartir las experiencias y el trabajo desarrollado por las comunidades durante estos años.















