La plaza San Martín, del lado sur de Ituzaingó, fue escenario de un homenaje a la figura de Raúl Ricardo Alfonsín, el primer presidente de la nación en el regreso de la democracia en 1983. Ayer se cumplieron 40 años del triunfo electoral de la Unión Cívica Radical por sobre el Partido Justicialista que, en rigor, marcó el punto final para la oscura noche que significó la sangrienta dictadura cívico-militar.
Encabezaron el acto el titular del comité radical en el distrito, Ricardo Sequeira, y el intendente Alberto Descalzo. Hubo centenares de históricos militantes de la centenaria fuerza y también representantes de las nuevas generaciones como la actual concejal María Eugenia Sanguina, integrante del bloque Juntos por el Cambio. Asimismo, asistieron integrantes del gabinete municipal, concejales peronistas y fue notoria la ausencia de dirigentes del PRO.
“Tal vez no entiendan algunas actitudes nuestras, pero a nuestra generación le tocó vivir los momentos más oscuros de la historia argentina. Alfonsín decía: la democracia no es una sola persona o partido, la hacemos entre todos”, señaló Sequeira en uno de los tramos centrales de su discurso, en el que recordó a dos dirigentes regionales como Norberto García Silva y al exconcejal Justo Jorge Sequeira.
Sus palabras estuvieron dirigidas centralmente a jóvenes que nacieron con la democracia. “Dictadura o democracia, esa era nuestra consigna de aquellos años. Alfonsín manifestaba: tenemos una meta, que es la vida, la justicia y la libertad para todos los que quieran habitar nuestro suelo. Y tenemos cómo hacerlo: con la democracia”, completó.

A su turno, el intendente Descalzo evocó que en 1983 “ganó (la elección) el radicalismo, sin embargo, todos festejamos la vuelta de la democracia”. “La gente estaba contenta, estaba feliz, porque hubo una historia antes que no tenemos que olvidar”, expresó.
Al borde de las lágrimas y visiblemente emocionado, enfatizó: “de eso no nos tenemos que olvidar. De niños secuestrados de los que aún no sabemos dónde están, no podíamos expresar lo que queríamos, porque estaba prohibido. Y el que lo hacía ahí están, los 30 mil desaparecidos”. “Son 30 mil”, acotó una mujer que estaba entre el público.
El jefe comunal también reflexionó sobre el presente, pero con perspectiva histórica. “El desencuentro de estos dos partidos, radicales y peronistas, fue aprovechado por las fuerzas que nos trajeron siete años de dictadura. Más allá de que no tenemos que bajar ninguna bandera política, ni dejar de protestar, reclamar, hay una que está por encima de todas y es la que nos une: la celeste y blanca, que representa a nuestra patria”, manifestó.

Su mensaje, lógico, está orientado a la segunda vuelta presidencial del 19 de noviembre venidero entre Sergio Massa y Javier Milei. “Creo en el encuentro de radicales, peronistas, socialistas, de esos hombres y mujeres que podemos pensar distinto, y está bien que así sea, pero que no tienen diferencias en las cosas centrales. Sabemos que hay cosas que faltan conseguir para mejorar la democracia, pero no es fácil si nos dividen en pedazos, que es lo que hacen siempre”, subrayó.
Y reiteró su llamado a la unidad empezando desde abajo, desde las bases y la militancia barrial. “Hay que pensar en la unidad de los argentinos. En pocos días hay que ir a votar, porque sino el esfuerzo de Alfonsín y de tantos hombres y mujeres de la democracia no sirvió de nada. Vayan y voten por quien quieran, pero voten. La vida no es otra cosa que lucha permanente para transformar la realidad”, concluyó, no sin antes gritar: “viva la democracia”.








