Gustavo Hermosilla es vecino de Ituzaingó, tiene 58 años y trabaja como portero de la Escuela Técnica N°1 de Ituzaingó ‘República del Paraguay’ desde hace 16.
El pasado lunes fue el protagonista de un video que Primer Plano Online posteó en sus redes sociales cuando por la Copa del Mundo, Paraguay se enfrentó a Alemania y contra todos los pronósticos la selección guaraní que dirige el argentino Gustavo Alfaro se impuso en la tanda de penales por 4-3, pasando de este modo a la instancia de octavos de final. Con el resultado puesto, los estudiantes de los cursos que palpitaban la definición desde sus teléfonos celulares en las aulas, bajaron corriendo con euforia las escaleras hasta la portería del colegio para vivar y abrazar a Gustavo por “la victoria obtenida por su país”.
Cuando los cánticos y el jolgorio se aquietó, Hermosilla pudo aclararle a los estudiantes que, contrariamente a lo que ellos pensaban, él no es paraguayo: nació en Laguna Naineck, un pueblo del departamento de Pilcomayo al noroeste de la provincia de Formosa, ubicado a 50 kilómetros de de la frontera con Paraguay.
“Los chicos se confundieron por el acento”, reflexiona con una risa cómplice el auxiliar de portería que vive en nuestro país desde los 22 años y asegura: “igualmente tengo sangre paraguaya de parte de madre y padre, pero soy segunda generación de nacidos en tierras argentinas. Una de mis abuelas es guaraní”.
Hermosilla narró cómo lo sorprendieron los estudiantes el día del partido. “Yo estaba viéndolo en el celular pero la transmisión me llegaba con delay, por eso cuando ví a los chicos que llegaban corriendo, les hice un gesto cómo preguntando ‘qué pasa?’. ‘Clasificó Paraguay’, me dijeron y se desató toda la locura que ya vieron”.
Que el equipo sudamericano pase de ronda en el Mundial pone por demás feliz a Gustavo Hermosilla, como a gran parte de los argentinos: “somos todos hermanos, de Latinoamérica; tenemos que seguir buscando pasar porque los europeos son muchos”, reflexiona, consciente de que a Paraguay ahora le toca enfrentar al temible seleccionado francés que “viene con hambre de querer ser campeón” y agrega: “si la Selección de Alfaro logra vencer el sábado, el lunes acá habrá festejos seguro, y a nosotros, como argentinos, no sacaría un peso de encima si seguimos avanzando y llegamos a la final”, analiza.
Este es Gustavo Hermosilla, un hombre que más allá de la confusión sobre sus orígenes, resulta un eslabón fundamental y muy querido por la comunidad de la Escuela Técnica N°1 de Ituzaingó. Se trata de un trabajador que es parte del sistema educativo desde hace 19 años, y que también se desempeña como docente en el turno mañana “tratando de enseñarle a los chicos algo de lo que sabemos”, concluye con humildad.










