Florencia Greco es campeona del mundo de kickboxing y la primera argentina en llegar a la cima de la Word Kickboxing Network (KWN), la federación número 1 de ese deporte a nivel universal.
Oriunda de Castelar, la deportista de 32 años entrena hace 12 en la escuela de Cristian ‘Serpiente’ Bosch, quien además es su pareja. Según narró a Primer Plano Online, empezó la práctica “por una cuestión física y recreativa, pero de a poco le fui tomando el gusto y me empecé a profesionalizar”.

“Después de un tiempo me picó el bichito y ahí seguí: es un viaje de ida”, señaló desde Tailandia, donde todavía permanece. En aquel país hay 10 horas más respecto de la Argentina y atendió a este medio en el amanecer, a la espera ya de armar las maletas para volver al país: se encuentra en Asia desde mediados de abril, cuando se instalaron allí para entrenarse y acompañar a otros dos competidores: Ángel Bauza y Tomás Aguirre.
La pelea que la consagró fue a 5 rounds contra la anfitriona Jittamat Phomta, quien supo ser la mejor en boxeo y luego cambió de deporte. “Es una luchadora muy potente, pero me sentí muy bien, muy fuerte”, reflexionó sobre lo que le dejó el combate disputado en Vietnam.
“Estoy orgullosa de mi trabajo y el de todo el equipo. Lo logramos porque ahí arriba estuvo yo peleando, pero atrás hubo familia, compañeros y amigos cumpliendo cada uno su rol perfecto para que todo se haya concretado”, completó.
La próxima escala de Florencia Greco en Argentina
Llegar a la cima no fue un camino de rosas para Florencia. Antes tuvo una batalla previa en el torneo más importante de Tailandia contra la inglesa Mía Skeer, número 1 del ranking en el Reino Unido y campeona del mundo. “Fue un combate muy parejo y perdí por puntos”, recordó.
De todos modos, ese fue apenas un escalón más para regresar al más alto nivel. “Antes de esa pelea había tenido dos en Argentina después de un año y medio de estar parada por una lesión. Volver al alto rendimiento me llevó bastante”, se sinceró.
Para conseguirlo atravesó un duro período de intenso entrenamiento, con la alimentación como clave: mucha proteína, verduras y algo de carbohidratos. Para subir al ring Florencia tiene que bajar entre 10 y 12 kilos en los dos meses previos. De lunes a sábado y en doble turno, sus días pasan entre gimnasio para acelerar el metabolismo, estrategias de combate y mucha preparación mental con coachs.

El 10 de septiembre aterrizará nuevamente en la Argentina y ya tiene en agenda su próximo desafío: peleará por el título Sudamericano de la WBC el 21 de noviembre en el estadio de Argentinos Juniors de La Paternal. En su calendario está previsto volver a Tailandia para defender el título del mundo, que también sueña con defender en nuestro país.
“Por un tiempo parecía que se había terminado, pero esa idea nunca llegó a convencerme. Nunca quise bajar los brazos y darme por vencida. Y acá estoy, puedo decir que hice mi sueño realidad”, cerró Florencia con su cinturón mundial cubriendo el abdomen.











