Un hallazgo fundamental para el esclarecimiento definitivo del femicidio de Camila Ruth Castro (18), la joven vecina de Ituzaingó asesinada en medio de una discusión de pareja que mantenía con su novio Elías Barrionuevo (19) en la vivienda de la calle Almagro al 2500 en el barrio San Alberto.
Según logró corroborar Primer Plano Online con fuentes de la investigación, la pistola en cuestión fue encontrada por personal de la SubDDI de Ituzaingó en el marco de un allanamiento ordenado por la justicia 48 horas después del crimen.

Es que, en las horas posteriores al deceso de Camila y mientras su padrastro se recuperaba de las heridas en ambas piernas, la investigación se concentró en la búsqueda del imputado y en tratar de establecer exactamente qué pasó en ese domicilio.
Después de enterrar a la hija del corazón que crio desde chica, finalmente Jorge González (36) brindó una amplia declaración ante la fiscal Florencia Di Sciascio, de la UFI N° 11 de Morón, que permitió tener algo más de certeza a los investigadores. El hombre reiteró lo que le había dicho a la Policía: que vio la discusión entre la pareja, intervino y Barrionuevo sacó un arma con la que comenzó a disparar.
Luego se tiró encima de él, logró quitarle la pistola que así y todo ya había sido gatillada: una de las balas impactó en el cuello de la chica y otras dos lo hirieron a él en ambas piernas. Una restante le rozó la cabeza y la última pegó en la pared. En el forcejeo logró sacarle el revólver y arrojarlo hacia el techo de una casa lindera.
La pistola encontrada y el acusado que sigue sin declarar
Con esa versión ratificada en sede judicial, la fiscal solicitó un allanamiento en la finca a la que supuestamente fue a parar el arma. Y lograron recuperarla: se trata de una Bersa calibre .380, que ahora está siendo peritada para terminar de confirmar que fue la usada para los disparos que resultaron mortales.

El secuestro del arma corrobora, en principio, la información aportada por el padrastro al expediente, aunque también dota de certeza los dichos expresados tanto por Barrionuevo como por su tía en cuanto a que el joven no huyó armado de la escena del crimen. Como es sabido, el imputado fue detenido en General Rodríguez 24 horas después del femicidio de Camila.
Asistido por un defensor oficial, el imputado fue llevado ante la fiscal Florencia Di Sciascio, quien le hizo saber formalmente la acusación que enfrenta: homicidio agravado por el vínculo y homicidio agravado en grado de tentativa, por los disparos que recibió el padrastro de la fallecida. Nunca declaró: ni aquella vez ni después. Amigas de Camila hicieron públicas en redes sociales capturas de pantalla que daban cuenta de lo tormentosa que era la relación.
Lo único que hizo fue grabar un video con su versión de los hechos en el que desmintió ser un femicida. “Me están acusando de un femicidio que no fue así. Yo no maté a mi novia, yo no tiré tiros, nada”, arrancó en su descripción de los hechos. De inmediato contó la historia de que había ido a buscar el “perrito” que tenían en común y que ella no se lo quería entregar, motivo por el cual comenzaron a discutir.











