33.5 C
Buenos Aires
lunes, enero 12, 2026
spot_img

EXCLUSIVO – El testimonio del primer vecino de Merlo recuperado de coronavirus: los síntomas que tuvo, cómo se contagió y el mensaje sobre “escuchar el cuerpo”

Guillermo Rendich tiene 65 años y puede ponerle un título más a su vida: le ganó al coronavirus, algo que no es poco en tiempos de pandemia. Estuvo internado en el Hospital Eva Perón de Merlo, distrito en el que vive, desde el martes 24 de marzo por la mañana, cuando se presentó con síntomas, hasta el lunes pasado (13 de abril), día en que fue externado. Sin embargo, recién el viernes por la noche recibió el alta médica.

Después de varios días de encierro y aislamiento, y casi sin contacto con otros seres humanos más allá de los profesionales que lo asistieron, volver a su casa no cambió mucho las cosas, porque continúa con esa rutina de soledad, con cuidados específicos y un protocolo por cumplir a rajatablas. Por caso, se alojó en un cuarto en el fondo de su domicilio, sin contacto personal cara a cara con nadie. Cuenta que, cuando le acercan alimentos, la bandeja se la dejan a por lo menos dos metros de distancia y luego la deben retirar con guantes para directamente llevar a lavar con lavandina y detergente todo lo que él tocó.

Guillermo recuperado, el día que volvió a su casa: la cara de felicidad expresaba su sentimiento

En una conversación telefónica con Primer Plano Online, Guillermo recuerda como un dato central el silencio que había dentro de la habitación en la que estaba alojado. El encierro consigo mismo en medio de una batalla contra un virus agresivo, que desmadra el sistema de fortalezas corporales y ataca la posibilidad de respirar como uno está acostumbrado. Una combinación letal, que ya se llevó miles de vidas en todo el mundo mientras la ciencia lo sigue estudiando.

Rendich es entrenador físico personal y su profesión fue la que lo llevó a contagiarse. Trabajó durante tres décadas con un empresario que había viajado a Canadá y retornó de ese país el 3 de marzo a la Argentina. El hombre también dio positivo de coronavirus y falleció a poco de habérsele declarado el virus. “Un amigo queridísimo mío, que empezó como un vínculo laboral y luego se transformó en una relación hermosa”, afirma Guillermo al evocarlo afectuosamente.

Su caso es uno de los típicos descriptos por las autoridades sanitarias: contacto estrecho con personas que retornaron del exterior mientras las fronteras de nuestro país no se habían cerrado. Pero más allá de narrar su vivencia, el protagonista aceptó la entrevista para centrar su mensaje en lo que considera como algo central, ante lo que el sistema considera que no está brindando adecuadas respuestas.

LA REFLEXIÓN DE GUILLERMO RENDICH SOBRE LA ATENCIÓN TELÉFONICA DE CASOS CON SÍNTOMAS: 

 

“Me empecé a sentir mal, con dolores corporales sobre todo de noche, tos seca, febrícula y una sensación de fea a nivel pulmonar. La concentración debe ser en el cuerpo de cada uno, y no tanto en lo que nos dicen de afuera. Viene fallando inmensamente el protocolo de las personas que atienden el teléfono y descartan sintomatologías”, manifiesta con un dejo de frustración.

Lo dice a título personal, pero también habla de su amigo empresario, de quien cuenta que su familia llamó al menos durante cuatro días al 148 y hasta lo fueron a ver a su casa dos médicos de OSDE, su obra social, pero le dijeron que no tenía nada. “Una mínima molestia a nivel respiratorio quien la percibe debería presentarse volando en un hospital o en una clínica”, indica.

Es que, si bien Rendich no es médico, tiene conocimientos básicos de cómo funciona el organismo. “No es lo mismo una persona que se presenta con una molestia a nivel respiratorio que alguien que se presenta ya casi ahogado. La diferencia entre que viva o muera es inmensa. El coronavirus combina velocidad de propagación y agresividad. Por eso el tiempo es fundamental”, asegura.

Guillermo con sus hermanos Ernesto, en la punta, y Pablo, expresidente del Concejo Deliberante de Merlo

Ahora, el paciente recuperado tiene la ilusión, de a poco, de retomar sus actividades diarias. Además de la preparación física, es cantante coral y supo ocupar un cargo en el área de Cultura del Concejo Deliberante de Merlo, donde uno de sus hermanos, Pablo, fue presidente entre 2015 y 2019 (actualmente es asesor del intendente Gustavo Menéndez). El otro hermano, Ernesto, es un reconocido abogado de Morón, también con antecedentes de participación en política durante la gestión de Rodolfo García Silva.

“Siento como un deber dar estas sugerencias, además de agradecer la magnífica atención que recibí. Mi mensaje es que nadie se confíe en lo que le dicen y sigan su propio sentir. Las ganas de vivir deben ser expresadas en acciones concretas. Y ahora el deber es cuidarnos entre todos”, concluyó Guillermo, mientras se reitera en disculpas: todavía está aprendiendo a cómo se utiliza el celular.

Lo más visto

Artículos destacados

¿Lo leíste?

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img