El sistema sanitario de la provincia de Buenos Aires tiene sus alarmas encendidas a raíz de la circulación del virus de la influenza A H3N2 subclado K que hace pocos meses hizo estragos en Europa.
Esa variante de la enfermedad respiratoria es “altamente transmisible” y, aunque su letalidad es similar a la de variantes previas, su alta contagiosidad la convirtió en la cepa dominante a nivel mundial. A punto tal que, sin haber llegado aún lo más crudo del frío a un país como la Argentina, en territorio bonaerense la ocupación de camas pediátricas ya creció un 55% en relación a 2025.
“En promedio hay un aumento del 57% en las consultas pediátricas en el conurbano, y del 25% en el interior. Además, hay un incremento del 55% de las internaciones en terapia intensiva pediátrica, debido a que ya están circulando fuertemente las enfermedades respiratorias”, indicó el ministro de Salud provincial, Nicolás Kreplak.
Demanda creciente
Esa demanda ya se constata en las guardias los hospitales públicos y en los centros de atención primaria de la salud de los Municipios, desde donde también crecen las derivaciones a sistemas más complejos de asistencia. La irrupción de este tipo de patologías no discrimina por clase social y afecta, naturalmente, en distinto porcentaje según la edad.
-Hay un aumento del 25% en cuidados intensivos en menores de un año;
-21% entre 1 y 4 años;
-Del 15% entre los 5 y los 19 años;

Kreplak no desaprovechó la ocasión para apuntar contra el Gobierno nacional por los recortes implementados en políticas sanitarias, sobre todo en la vacunación. “El Estado nacional decidió hacer un ajuste en el inicio del invierno, cortando las vacunas cuando empezaba la campaña de vacunación, quitando los medicamentos del programa Remediar en el momento que había que entregarlos y ahora lo que estamos viendo es la ola que viene de frente”, graficó.
Para el ministro, la situación epidemiológica es fuerte y ya se siente el impacto, aún sin el invierno en curso. En adultos, por ejemplo, las camas de cuidados críticos de adultos están ocupadas en un 80% (88% en el AMBA) por patologías respiratorias y siguen creciendo internaciones y consultas. “Nos está preocupando ese número”, reconoció.











