Un viernes de súper acción vivió ayer el plantel del Deportivo Morón, con una de esas actividades que están fuera del esquema estrictamente profesional del entrenamiento de alto rendimiento o la preparación táctica de un partido.
Los muchachos, conducidos por Walter Otta, el técnico que se ganó el corazón de los hinchas, directivos del club y la peña Morón Sur participaron de una intensa jornada durante la tarde para cerrar con el ánimo por las nubes y estrechar aún más el vínculo con la gente.

Por un lado, varias de las figuras de la plantilla que afina motores para empezar el torneo Nacional B con miras a llegar a la Superliga atendieron a los socios en la Secretaría del club. Allí, los simpatizantes que se acercaron a asociarse, a ponerse al día o a comprar la flamante indumentaria que usará el ‘Gallo’ en la próxima temporada se llevaron de recuerdo fotos y autógrafos de sus ídolos, entre otros, los hermanos Román y Nicolás Martínez, Emiliano Mayola, Gerardo Martínez, Matías ‘Pichín’ Pardo, Cristian Lillo, Damián Akerman y el técnico Otta. El hashtag que acompañó la aventura tenía también un gancho: #TodosAPrimera.
La movida tuvo un pequeño lapso en el cual los integrantes del plantel profesional se ausentaron pero no para que la actividad concluya sino para darle paso a otro gesto que conmueve a grandes y chicos. Fueron a llevar regalos por el Día del Niño a las nenas y los nenes internados en el Hospital de Morón, de donde salieron con lágrimas en los ojos, conmovidos por la gratitud que recibieron y los cuadros que se encontraron allí.

Valores que no cotizan en bolsa, que son imposibles de dimensionar pero que no dejan de alimentar el espíritu solidario que todo deportista lleva adentro, por alta competencia en la que se encuentre inmerso. Los muchachos del Deportivo Morón siguen sumando gloria a su vitrina personal, y enalteciendo a la institución.










