El futuro ya llegó y cada día se adelanta un poco más. Las instituciones y el sistema educativo en sí tienen un enorme desafío para enfrentar las exigencias de los nuevos estudiantes que reciben, y la Universidad de Morón (UM) ya empezó a transitar ese camino hacia formas de enseñanzas que se adapten al momento.
En ese sentido, el sistema de créditos académicos se plantea como lo más urgente para empezar a desarrollar. Con este esquema que ya se aplica en otros lugares del mundo se van a regular todas las carreras que no tengan ningún impacto sobre sobre sobre el orden público como contador, médico, abogado o ingeniero, entre las más populares.
A esas especialidades ya llegará un desarrollo que permita bajar la carga horaria áulica y a dotar a sus estudiantes de mayor autonomía. En rigor, lo que se empieza a implementar ahora es el reconocimiento del trabajo autónomo que cada alumno invierte fuera del aula: horas de lectura, trabajos de pasantía, horas de investigación, horas de biblioteca.
Ese combo empieza a considerarse como parte del proceso del plan de estudio. “Prácticamente habrá un 30% de merma en la presencia del alumno en el aula, que pasará a ser de 2000 horas aproximadamente. El resto será áulico con el docente, pero la autonomía del estudiante cobra una dimensión trascendental”, describió Pablo Navarro, decano de la Escuela Superior de Leyes de la UM.
Competencias específicas para el campo laboral
Para el educador, se trata de “un cambio enorme” para la educación superior, que siempre va a otro ritmo del resto del sistema de enseñanza de base. Es que enfrentar clases en donde los niveles de concentración no superan los 10 minutos obliga a adoptar estrategias de diversa índole, como la formación en competencias específicas para el campo laboral.
El sistema de créditos académicos también permitirá homologar carreras con otras universidades del mundo, para que la enseñanza superior dote a cada egresado de una capacidad universal que luego se pueda adaptar, eventualmente, con normativas propias de algún país.
“Estamos trabajando fuerte en esta inserción. En 2027 vamos a tener ya nuestra fecha límite para pasar las carreras a este sistema de crédito. Esto va a permitir las dobles titulaciones mucho más ágiles. Hoy la UM tiene doble titulación con universidades de Italia y de España, como es el caso de Abogacía y Arquitectura. El nuevo esquema nos va a permitir tener mayor cantidad de carreras con esa doble titulación”, agregó Navarro.
Para el especialista, la educación universitaria sí o sí debe avanzar al mismo ritmo con el que sus estudiantes en el armado de sus diseños curriculares. “Tenemos que estar pensando permanentemente en lo que quiere el alumno para desarrollar su actividad profesional. Ese es un gran cambio hacia adelante”, concluyó el decano.















