El intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, es el nexo preferido del presidente Javier Milei con el conurbano bonaerense. No hablan a diario, pero suelen intercambiar caricias en redes sociales. Varios posteos del libertario fueron elogiosos con la gestión del también periodista e historiador con una de sus frases predilectas: “aquí uno que la está viendo”, lo floreó.
Como ya informó Primer Plano Online, hay hechos concretos que los unen: un pasado común como estudiantes de Economía, otra de las disciplinas que maneja el jefe comunal. Y la obsesión por correr la injerencia del Estado en la vida de la comunidad, cada uno en su escala. Todo indica que la convergencia entra ambos no será sólo cibernética, sino que un futuro común los espera desde el punto de vista político y electoral.
“No me pongo a llorar diciendo cortaron la obra nacional. Sé que tengo un presupuesto justito, pero equilibrado, con una platita dispuesta para obras. Si podemos continuar algunas obras con Nación, lo vamos a hacer”, se diferenció Valenzuela de sus colegas peronistas, que se la pasan cuestionando el quite de fondos para inversiones de infraestructura que, con presupuesto municipal, son imposibles.
En una entrevista con Adrián Noriega y Norman Díaz en el programa periodístico Primer Plano por canal 7 de Flow, el jefe comunal también ponderó uno de los aspectos que considera como esenciales de la gestión local, en la que ya atraviesa su tercer mandato: “tenemos una economía ordenada en base a no tener impuestos altos”.
“La Tasa de Servicios Generales, según el último que miré, está en un promedio de 8.600 pesos. Una pizza de muzarella vale 10.500. Y no bajó la cobrabilidad pese a este momento difícil, recesivo. Ahora se viene la actualización bimestral, que al bajar tanto la inflación, será cero o muy poquito”, relativizó en cuanto a la próxima suba.
Las claves, según Valenzuela, para tener una economía ordenada en Tres de Febrero
El intendente hizo gala de contar con presupuesto propio garantizado para la prestación de servicios que no puede dejar de brindar un Municipio: levantar la basura y financiar políticas públicas como la educativa (jardines de infantes) y sanitarias (salas de salud de atención primaria). Sin embargo, con esas obligaciones y las limitaciones que impone la recaudación, también se anima a encarar obras públicas no de gran envergadura, sino esas a las que puede hacer frente.
Otra de las claves de la administración a nivel local, según reveló Valenzuela, es contar con “una cantidad razonable de empleados”. “3.400 trabajadores. Yo tengo dos Municipios al lado, de los que no doy los nombres, que están entre 8.000 y 10.000 empleados. Y son parecidos a nosotros. Entonces, vos tenés tanta nómina salarial, se te hace mucho más pesado el Municipio”, precisó.
Ese ahorro en el pago de sueldos es lo que habilita a bajar tasas o directamente dejar de cobrar algunas. En eso el intendente de Tres de Febrero fue un adelantado, cuando presentó su plan para dejar de percibir el cobro del tributo para habilitar comercios o pequeños emprendimientos productivos. “Resignamos la plata de las habilitaciones, porque queremos que vengan a trabajar”, destacó.
Ahora sumó otra propuesta: que los autos que se usen para trabajar (no aquellos que se usen para ir a trabajar, sino los que sean indispensables para el desarrollo de una actividad, como remises o fletes) no paguen la patente que deben tributar al Municipio los que tienen más de 10 años de antigüedad. Ese universo puede solicitar la bonificación desde ahora hasta diciembre y no descarta extender la iniciativa para 2025.
“Vos podés ayudar al que labura, pero para eso tenés que tener la economía ordenada”, cerró Valenzuela.











