Una pareja con domicilio en Villa Sarmiento, Morón, vivió una verdadera odisea al observar -por las cámaras de seguridad que tienen instaladas en sus celulares- que delincuentes estaban robando dentro de su departamento. De inmediato llamaron a la Policía, que implementó un operativo cerrojo de urgencia y logró la detención de los tres ladrones. El caso, como otros, dejó algunas reflexiones para tomar en cuenta.
Todo sucedió en una vivienda de la calle Dolores al 900 de la mencionada localidad. A la víctima la aplicación de los domos le reportó movimientos en el interior de la finca y de inmediato revisó. No es difícil ponerse en su lugar: estaba próximo a compartir una cena con su mujer pero de repente delincuentes le estaban revolviendo todo. Lo que atinó a hacer entonces fue llamar al 911 para dar aviso de lo que estaba ocurriendo.

La unidad habitacional intrusada es un departamento ubicado en un segundo piso. Al llegar, los efectivos del Comando de Patrullas de Morón se encontraron con la puerta de acceso que da a la vía pública abierta y entornada, pero sin llave. Entraron al hall central y subieron por escalera hasta el segundo piso. Al detectar movimientos adentro, dieron la voz de alto.
Dos disparos y un ladrón herido
Cuando uno de los uniformados se asomó al departamento vio a un sujeto que se llevó la mano a la cintura amagando tener un arma. En esas circunstancias el oficial disparó dos veces contra el intruso y una de las balas le perforó el antebrazo derecho. Herido y entre gritos, el delincuente se tiró al piso y se entregó. A pocos metros suyo había un cómplice, que también fue reducido.
El tercer ladrón, en tanto, alcanzó a esconderse en la habitación matrimonial, aunque también fue descubierto y detenido. Fuentes de la investigación detallaron que la vivienda “estaba toda revuelta, con pertenencias de las víctimas colocadas en bolsos listas para ser llevadas”. Es decir, estuvieron un buen rato ahí dentro.
El herido de bala fue trasladado al Hospital Güemes, de Haedo, por una ambulancia del SAME y en condición de detenido. El proyectil le provocó orificio de entrada y de salida: resultó ser Matías Gastón Basualdo (30), quien fue asistido en el nosocomio y luego trasladado a la comisaría por estar fuera de peligro. Un dato: el sujeto tiene domicilio en La Plata.
Los otros detenidos y un aprendizaje
Sus cómplices fueron identificados como Jonathan Rodrigo Aquilino (35) y Cristina Fabián Bravo (33), ambos domiciliados en San Martín. En el interior del departamento intrusado la Policía incautó una pistola Bersa calibre .380 (la habían descartado en el inodoro); dos cargadores con municiones; guantes de sintético con manchas de sangre; y un dispositivo para inhibir señales de las alarmas de los autos, entre otras cosas. El arma de fuego incautada tenía pedido de secuestro por haber sido robada el 6 de febrero de 2025 en jurisdicción de San Martín.



Según pudo saber Primer Plano Online, la pareja que habita el departamento había ido a cenar a un restorán ubicado sobre la calle Necochea, casi esquina Chacabuco, de Ramos Mejía. Dejó su vehículo Peugeot 208 estacionado en la vía pública y caminó hasta el comercio gastronómico luego de cerrar el rodado con el control remoto a distancia.
Pues bien: en esas circunstancias los delincuentes usaron el inhibidor, accedieron al habitáculo sin romper nada y se encontraron con la llave de la vivienda. “Este caso debiera ser un ejemplo de los recaudos que debemos tomar cuando creemos que cerramos el auto y que activamos las alarmas. Además, para no cometer un error muy común, que facilita el delito: dejar las llaves de casa en el vehículo”, reflexionó una fuente de la investigación en conversación con este medio.
Los tres delincuentes quedaron detenidos a disposición de la fiscal Adriana Suárez Corripio, de la UFI N° 8 de Morón, bajo cargos de robo agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa y portación ilegal de arma de fuego de guerra.









