María Laura Mollard es protagonista de un milagro. Las oraciones de miles de personas, que armaron cadenas por redes sociales y en comunidades educativas para pedir por su salud surtieron efecto, siempre de la mano de los médicos, por cierto. Es que, debido a su evolución, recibió la internación domiciliaria y se encuentra al cuidado de su familia, además de la atención lógica que requiere de un equipo de profesionales que también la asiste.
Como se recordará, ella había ido a retirar a un chico de 13 años, hijo de una amiga, al colegio Don Bosco de Ramos Mejía, pero decidió parar unos metros más adelante en un kiosco para comprar algo. Como era un trámite rápido, dejó su coche encendido y en ese momento un ladrón se sentó y puso primera. Fue en la tarde del lunes 5 de mayo pasado en la que Mollard fue arrastrada por varios metros y sufrió heridas de consideración en su cuerpo que la dejaron al borde de la muerte.
Recuperaron el auto de la mujer arrastrada a la salida del colegio Don Bosco de #RamosMejíahttps://t.co/jP6KGhQhMg pic.twitter.com/DgEXEVUKCv
— Primer Plano (@primerplanotv) May 7, 2025
“Mi hermana está con la internación domiciliaria. En agosto la tienen que volver a operar para poner una plaqueta de titanio en el cerebro. Sigue enyesada. Ahora están haciéndole otros estudios porque del impacto perdió buena audición de un oído. No saben si se reventó el tímpano o no. Va evolucionando, gracias a Dios, aunque los miedos están latentes”, contó a Primer Plano Online Cristian, el hermano de Laura.
Sobre posibles secuelas que puedan llegar a quedarle todavía no tienen nada en concreto. Tampoco es una prioridad: sus hijos tienen viva a su mamá cuando pensaron lo peor y luchan por acompañar su recuperación, que saben será larga. A diario la familia se agranda con la presencia de médicos, kinesiólogos y enfermeros que transitan cada nuevo paso.
“No habla de lo que pasó porque se anuló”
Cristian reveló a Primer Plano que su hermana no habla de lo que pasó. “Es como que se anuló y realmente dice que no recuerda nada, no sabe bien cómo fueron las cosas”, explicó. Es su propia familia la que lentamente le va contando lo sucedido. Y no se olvidan de recordar que “el hospital Balestrini la dejó tirada, sin darle atención” en el peor momento de la emergencia, ni bien sucedido el hecho. Sí fue salvada en el Paroissien, de Isidro Casanova.
“No le gusta verse cómo está ni en el espejo, siempre fue muy de cuidar su estética”, agregó el hermano. Es un proceso, que también va de la mano de la contención psicológica diaria. María Laura está “tranquila, adaptándose a lo lento que tiene que ir haciendo todo y preparándose para la próxima operación.

Mollard sufrió en el hecho fractura de clavícula y de brazo izquierdo, una hemorragia cerebral que fue lo más delicado porque le provocó sangrado por los oídos y la boca. Increíblemente, y quizá ahí radica el milagro, no tiene por el momento secuelas motrices ni neurológicas más que la pérdida de la audición de uno de sus oídos. Pero tampoco descartan que con tratamiento la pueda recuperar.
En cuanto al sujeto que la sometió a semejante vejación de su salud, Gastón Alejandro Rodríguez (29) ya tiene la prisión preventiva dictada y espera el traslado a un penal. Fue arrestado pocas horas después del hecho por la Policía en Castelar sur, por donde caminaba con su renguera característica como si nada hubiera pasado. Y hasta tuvo tiempo para sonreír para la foto.
La imputación que enfrenta Rodríguez es gravísima: la fiscal Alejandra Núñez, de la UFI Nº 8 de La Matanza, espera indagarlo mañana en orden a los delitos de robo agravado por las lesiones ocasionadas en concurso real con homicidio agravado criminis causa en grado de tentativa. Sumado a los antecedentes penales que registra, le esperan varios años en prisión.









