Tras la lamentable primicia que brindó ayer Primer Plano Online a propósito de la decisión de la fábrica de gelatinas medicinales Rousselot de despedir a 87 trabajadores a modo de respuesta frente a la clausura preventiva de la planta que dispuso la Justicia de Faltas de Hurlingham, el Gobierno Municipal se manifestó “sorprendido” por la intempestiva y arbitraria medida de la empresa.
Así lo expresó el jefe de Gabinete comunal, Pablo Del Valle, en conversación con Primer Plano Online. “Nos anoticiamos hoy (por ayer). Algunos trabajadores despedidos nos avisaron, porque la empresa no notificó ni adelantó al Municipio de la decisión de los despidos”, expresó el funcionario de la gestión de Juan Zabaleta.
Asimismo, Del Valle coincidió con las expresiones que ayer brindó a éste medio Ramiro Gatti, delegado de los despedidos que se expresó ante las cámaras de Primer Plano Online y reveló que habían conseguido la posibilidad de un diálogo con el intendente para ayer (viernes) a las 11 de la mañana, pero notificadas desde el martes pasado del cónclave, las autoridades de la empresa se negaron a la charla y respondieron con los telegramas de despedido.
“Es verdad: desde hace un tiempo, el diálogo entre empresa y Municipio se cortó. Ellos se embarcaron en su estrategia judicial y no hablaron más con nosotros”, confió Del Valle, quien más allá del impacto de la noticia de las cesantías reiteró que “el Municipio se mantiene firme: la salud y la calidad de vida de los vecinos está por sobre todas las cosas”. “La empresa nos tomó por boludos y nunca realizó la inversión necesaria para solucionar el problema de los olores. Son ellos quienes deben explicar esto que están haciendo ahora”, concluyó.

El lunes, una comisión de trabajadores se presentará en la delegación Morón del Ministerio de Trabajo bonaerense para intentar rever los despidos. El argumento ayer lo había dejado en claro Matías Centeno, otro miembro de la comisión interna de trabajadores de la empresa. “Llama la atención de que la empresa no haya presentado un preventivo de crisis y haya decidido pagar las indemnizaciones al cien por ciento”, señaló ante la consulta de Primer Plano Online, y cerró: “También da que pensar que la empresa quiere seguir trabajando pero sin este personal”.
En rigor, los telegramas de despido fueron a todos los trabajadores de planta, no del área administrativa. La sospecha es que Rousselot aprovechó la clausura para dejar de producir en Argentina, dejar todo en manos de la filial brasileña y que la planta de Villa Tesei pase a ser una suerte de depósito para logística y distribución de sus productos.
El concejal de Unidad Ciudadana, Adrián Eslaiman, compartió el video que ayer filmó en exclusiva Primer Plano Online con los trabajadores. Y definió: “La fábrica Rousselot que inundó con olores nauseabundos nuestra ciudad, en su negativa de efectuar las inversiones correspondientes para eliminarlos, ahora despide trabajadores para presionar y culpar al municipio por los despidos”.











