La historia que narra a continuación Primer Plano Online grafica como pocas otras lo inescrupuloso del accionar del ‘doctor estafa’, denunciado ante la justicia de Ituzaingó por una trabajadora de la salud. Pablo Emanuel Thomas Llanes, conocido en redes sociales como ‘doctor Lucas Miciones’, tiene orden de captura, pero no logran encontrarlo aún.
Lilia Solange Palina es la mamá de Bruno, un nene de 12 años que padeció desde su nacimiento una cardiopatía congénita y falleció en mayo pasado. La única expectativa de vida que tenía el niño era la realización de una angioplastía por cateterismo para colocarle una válvula en el ventrículo derecho que permitiera funcionar a su corazón. El costo de tratamiento e insumos era de 75 millones de pesos.
La mujer inició una fuerte campaña por redes sociales para intentar reunir el dinero. Hasta que un día sonó su celular, y en el mensaje que le terminaba de llegar leyó: “soy el doctor Rivarola”. Ese es el nombre de uno de los integrantes del equipo médico del hospital Ricardo Gutiérrez de la Ciudad Autónoma, el que estaba a cargo del caso del chiquito.
“Yo no tenía su celular. Con los médicos hablaba, pero a través del teléfono del servicio del hospital, nunca por celular. Sacó todos los datos de la publicación que yo hice con el presupuesto de los insumos que necesitaba para operar a Bruno, y al final de la imagen estaba el nombre del médico solicitante, Marcelo Rivarola”, reveló Lilia.
Términos clínicos para envolver con palabrerío
Ese profesional de la salud, que también resultó víctima del robo de su identidad, también se desempeña como jefe de Hemodinamia del Hospital Austral de Pilar, de donde es oriunda la familia de Bruno. “Me hablaba en terminología clínica específica, pero con cosas que después vos ponés en internet y te aparecen. Y me dejó en shock con lo que me transmitió: ‘los insumos de Bruno ya están’. Es el día de hoy que no me olvido de la emoción que me causó”, contó la mujer.
Ese fue el ardid al que apeló Llanes para engañar a la mujer. Sin dar precisiones sobre cómo había llegado la donación, sólo le informó que había que cubrir un seguro de traslado del equipamiento hasta el hospital, algo que ya le habían explicado en el laboratorio en donde le pasaron el costo total que tenía que abonar. Lo perverso del doctor estafa es que encima seguía envolviendo con palabrerío a una mujer desesperada. “Yo estaba pidiendo la válvula para un Fiat 147. La que nos donaron es de para Ferrari”, le recalcó.


“Como sabrás, esto tiene un costo de traslado”, fue lo que agregó a continuación el falso médico. Eso Lilia lo sabía: se lo habían informado en la empresa que le podía proveer lo que necesitaba su hijo. “El costo es de 660 mil pesos. ¿Usted los tiene?”, fue la pregunta del estafador a una mamá que ya veía al alcance de su mano salvar a su hijo.
La mujer, que había puesto en marcha la campaña, tenía algo más de 800 mil pesos reunidos, con lo cual confirmó la operación: como iba sacando del cajero para tenerla en su casa, fue hasta el banco, hizo un depósito y transfirió el monto solicitado a la cuenta personal de Llanes. Después le envió por error el comprobante a su hermana, con la que conversa a diario y era uno de sus primeros contactos en la agenda.
Cuando su familiar lo recibió, justo llegaba a la casa su otro hermano, que es personal policial. En medio de la algarabía, el hombre tomó su teléfono y colocó en el buscador los datos de la cuenta: los resultados le confirmaron que había sido víctima de una estafa. De inmediato Lilia radicó la denuncia en la comisaría de La Lonja, en Pilar, barrio en el que vive. Desde entonces el ‘doctor Lucas Miciones’ desapareció.
El doctor estafa y una historia repetida por todo el país
A la historia de Lilia se le suman varias más: en Catamarca, en Cañuelas, en Córdoba, en Tucumán y en distintos puntos del país. Incluso Llanes estuvo a principios de julio en una campaña solidaria en Merlo, en donde los investigadores sospechan que pudo haber cometido más de sus tropelías.
Ahora la justicia lo busca sin descanso desde que, como informó Primer Plano Online ayer, un vecino de Ituzaingó que padece un tumor óseo fue engañado con un turno para realizar una resonancia con contraste en el Hospital Fernández, de la Ciudad Autónoma.
Esa denuncia la presentó una trabajadora de la salud que ofició de nexo con la familia. Ayer fue detenido el cómplice de Llanes, identificado como Hernán Exequiel Almeida, a quien la víctima del ardid le transfirió el dinero: fueron en total 140 mil pesos. Lo detuvo personal policial de la SubDDI de Ituzaingó en la sede de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de San Fernando, su lugar de trabajo.
En cuanto a Llanes, la jueza Cecilia Drago, del Juzgado de Garantías N° 6 de Morón, libró una orden de detención a solicitud de la fiscal María Alejandra Bonini, de la Fiscalía Descentralizada Nº 2 de Ituzaingó, quien trabaja el expediente con su secretario, Federico Lompizano. Las autoridades judiciales solicitan a la población que cualquier dato para dar con él lo aporten al correo electrónico oficial ufij2.mo@mpba.gov.ar, con absoluta reserva de identidad.













