Cambia, todo cambia. Y en política mucho más, con una vertiginosidad que ya no asusta a nadie. Sólo hay que irse a la anterior campaña presidencial para entender cómo el presidente Javier Milei modificó su mirada sobre Diego Santilli, flamante jefe de Gabinete de Ministros del Gobierno libertario.
En aquel entonces, el ‘Colorado’ era candidato a gobernador bonaerense por Juntos por el Cambio y perdió la interna con Néstor Grindetti. Dividieron el voto opositor al peronismo: la boleta de La Libertad Avanza llevó como postulante a Carolina Píparo. El resultado es conocido: Axel Kicillof fue reelecto.
“Yo no tengo la culpa si ‘Juntos por el Cargo’ tiene un pésimo candidato, horrible, como el caso de Santilli, que es un engendro. Estaba en capital, pasó a Provincia: la gente se da cuenta cómo se mueve por los negocios cierta parte de la política. Y entonces, es lógico que tenga ese rechazo”, le espetó Milei, por entonces postulante presidencial.
“Si en Juntos por el Cambio verdaderamente están tan preocupados por la provincia de Buenos Aires, que se corran. Si están tan preocupados por el kirchnerismo, que se corran. Que se corran ellos y que no me roben los votos a mí, así puedo construir una mejor mayoría y hacer un Gobierno acorde a lo que dicen, con mejores cantidades”, completó.
Las críticas en X de Milei a Santilli
Esas críticas estuvieron sustentadas, además, por posteos en la red social X, en donde el actual Presidente le dedicó fuertes frases como:
“El colorado hijo de mil puta de Santilli debería explicar cómo lleva el estilo de vida que tiene antes de ponerse a debatir sobre economía, de lo cual no sabe nada. Todos los opinólogos inútiles”.


-“Diego Santilli, el candidato de los Tik Tok y el boludeo en una provincia gobernada por la inseguridad y los narcos. El tipo que dice abiertamente que vive de ‘sus negocios’ y recibe sonrisas, no preguntas. No hay nadie que no diga que es un corrupto. Es el que se pagaban la fiesta de cumpleaños con la tuya. Este es el que los medios nos quieren vender como la alternativa para la provincia de Buenos Aires”.
El devenir de la historia hizo que Milei tenga que recurrir a un profesional de la política para relanzar su Gobierno. Y ahí emergió la figura de Santilli, que como pasó antes con Patricia Bullrich, terminó siendo un salvavidas para la administración que repudiaba a la casta, y hoy se sirve de ella.










