¿Se rompe o no se rompe el peronismo provincial? ¿Y a quién le conviene esa ruptura? El histórico dirigente de Merlo Raúl Díaz, referente actual del Frente Renovador en ese distrito y uno de los hombres más cercanos a Sergio Massa, analizó los alcances de la batalla abierta que libran las tribus que componen Unión por la Patria en territorio bonaerense. Y, pese a lo que parece una ruptura inevitable, evaluó que puede ser la chance para retomar el poder.
Como es sabido, las tensiones entre el sector que responde al gobernador, Axel Kicillof, y quienes tributan lealtad a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner son indisimulables, y ahora quedaron expuestas en público. Se mandan a leer la Constitución, se cuestionan por la estrategia electoral y la inminencia de quiebre parece cada vez más cercana.
En el medio aparece el massismo, que asegura que la única posibilidad de volver a ser una alternativa de poder es sosteniendo la unidad, cueste lo que cueste y dejando de lado los intereses que haya que dejar. “El peronismo tiene en su ADN político el mandato de la unidad bajo el axioma ‘todos unidos triunfaremos’”, recordó Díaz.
Pero está claro que las disputas del presente influyen en el armado político de corto plazo, con una elección legislativa en ciernes y un calendario electoral indefinido. Y la gran duda sobre quién manda en el peronismo, un movimiento que hizo históricamente de la verticalidad un culto. “El peronismo necesita reformular determinadas cuestiones como sus programas de Gobierno”, evaluó el dirigente merlense.
Por qué el resultado de la elección legislativa puede ser un trampolín
Encima, el momento es explícitamente complejo. Por un lado, Raúl Díaz consideró que Kicillof está gestionando en un “marco muy difícil”, con un contexto social y económico “muy complicado”. Por el otro, la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner, cuya condena por corrupción fue confirmada en segunda instancia y sólo le queda esperar lo que resuelva la Corte Suprema.
“El rol de Sergio (Massa) es tratar de que no se pongan cuestiones personales para entender que hay proyectos de conjunto que es lo mejor que puede pasar a la gente, como fue en 2019. El peronismo sigue siendo una alternativa de gobierno permanentemente: lo ha sido en los últimos 40 años de democracia, con derrotas y con victorias. Siempre está a la posibilidad de reconstruirse”, analizó el dirigente merlense.
“Ser una alternativa significa hacer las cosas mejor que lo que lo hicimos”, enfatizó el massista Díaz, quien también insistió en la “necesidad de ordenarse” para tener la chance de retomar el poder. Y se esperanzó con un dato que no parece estar en el radar: “durante los últimos años, lo que pasó en las elecciones intermedias casi no tuvo nada que ver con lo que pasó después”.








