El escritor Eduardo Sacheri desplegó su pasión por la historia en el Colegio de Abogados de Morón (CAM) durante una charla que sirvió de marco para presentar su libro ‘Los días de la Constitución, una historia de Argentina cuando por fin se convierte en Argentina (1852-1880)’.
La disertación fue presentada por el presidente de la entidad, Jorge Frega, ante un auditorio colmado en el cual había integrantes del Consejo Directivo del CAM; figuras como la diputada nacional Margarita Stolbizer; y concejales de distintos bloques políticos de Morón, entre otras personalidades y profesionales de la matrícula.

“Mis mejores amigos son los de la Facultad. Y nos pasaba de quejarnos mucho de la muy mala divulgación histórica actual, sobre la cual no voy a hacer nombres”, arrancó su exposición el artesano de la palabra, egresado de la Universidad de Morón y vecino de Castelar, donde sigue viviendo con su familia.
“Hay avidez por leer historia”, reflexionó Sacheri, quien cuestionó posiciones de historiadores a las que califica como “anticuadas, moralistas, maniqueas, ancladas en debates de hace 70 años y muy personalistas y enfoques que buscan concebir los hechos en un pequeño número de hombres poderosos, buenos o malos.
Eduardo Sacheri: “pienso a mis lectores como alumnos”
A lo largo de la charla, el escritor contó que su flamante trabajo nació en 2020 durante lo más encarnizado de la pandemia de Covid-19, cuando el encierro ante el temor de lo desconocido ganó terreno en la Argentina. Fue en ese momento en que le encargaron un podcast sobre historia y, desde la editorial con la que trabaja, le propusieron convertirlo después en libro por la buena aceptación que recogió.
En el intercambio con Frega, el titular del CAM remarcó que Sacheri asumió un rol no de historiador sino de divulgador de la historia, lo que dio lugar a que el escritor especifique su desafío. “Yo leo las investigaciones y las llevo a mis lectores, a los que pienso como alumnos: no tienen que saber de historia, les acerco los conocimientos”, sintetizó.

“Este libro es más de profesor, porque está hecho con herramientas orales. Cuando uno escribe una novela es como afinar un instrumento: de entrada se lo agarra desafinado, se lo empieza a tocar y se va acomodando hasta que queda afinado. Con la historia no es así: terminás de explicar un tema y perdiste la afinación”, graficó el autor.
Por eso el método usado para la escritura de un pasaje histórico que abarca desde principios del siglo 19 a inicios del siguiente. Y otra vez la docencia como faro: “el único equilibrio que terminás encontrando es que se parezca a la del aula. Para explicar la historia debes apoyarte en ejemplos, en anécdotas, en recapitulaciones, algo que se hace en una clase. Por eso este libro está hecho con recursos de aula”, concluyó.











