Una oficial perteneciente a la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) de La Matanza fue pasada a disponibilidad luego de una entradera en Castelar sur. La mujer fue indagada por la justicia de Morón y dejada en libertad, aunque la sola sospecha de ser parte de la organización delictiva llevó a las autoridades a tomar la determinación.
En rigor, la oficial quedó involucrada en un expediente judicial que investiga si participó en la logística para ayudar a la banda que ingresó en la vivienda de una abuela tras romper una reja, y en la que no pudieron concretar el robo que fueron a cometer porque la víctima no tenía dinero en su poder y porque una vecina avisó al 911 tras escuchar que algo raro pasaba en la finca lindera. Por ese hecho hay tres detenidos.
Según logró reconstruir Primer Plano Online, todo comenzó en la madrugada de ayer con la comunicación hecha a la central de emergencias en la que se advertía de “ruidos extraños” en la casa que habita una anciana, sobre la calle Guido Spano al 200 en Castelar sur. Allí, previo trepar la reja perimetral y romper la reja de una ventana de la planta alta, tres delincuentes ataron a la víctima y la obligaron a entregar sus pertenencias.

Fue en esas circunstancias que un móvil policial del Comando de Patrullas de Morón se aproximó a la vivienda para corroborar si pasaba algo. Al llegar al lugar, un auto VW Passat negro que estaba estacionado en la puerta se encendió de golpe y su conductor puso primera para huir a toda velocidad. La Policía inició el seguimiento del rodado para intentar identificar a su ocupante, que perdió el control y terminó chocando contra un garaje en la intersección de Virrey Cisneros y Thames, de Villa Luzuriaga. Quien estaba al mando quedó aprehendido luego de comprobar que el auto tenía documentación apócrifa y el vehículo tenía pedido de secuestro.
Mientras, en el domicilio intrusado, otra comitiva policial se quedó aguardando comprobar si la dueña de casa estaba en peligro. Así, pocos minutos después la mujer se asomó por una ventana a gritar que le habían robado “tres tipos” y que no sabía si todavía estaban adentro. “Tal como los describió se estaban yendo por los techos de viviendas linderas. La Policía instrumentó un operativo cerrojo y logró detener a uno de ellos”, precisó una fuente de la investigación.
En su poder tenía guantes, una capucha y la vestimenta era la que había narrado la abuela. Sus dos cómplices lograron escapar. Pero, asimismo, a media cuadra del lugar y en medio del procedimiento para la detención, un auto mal estacionado en plena madrugada con dos personas a bordo llamó la atención de los uniformados. Cuando les preguntaron qué hacían ahí la mujer se identificó como personal policial “antes de romper en llanto”, describieron los voceros.

Según reveló posteriormente, había sido llevada ahí engañada por un familiar para “rescatar” al joven detenido. Melani Curbelo tenía en su poder la credencial que la presenta como integrante de la fuerza y su arma reglamentaria. La mujer policía quedó involucrada en la causa judicial y las autoridades de la Auditoría General de Asuntos Internos decidieron desafectarla del servicio: para la justicia hay serios indicios de que la agente fue a prestar colaboración con los delincuentes.
Respecto de los aprehendidos por el ingreso para robar en la casa y maniatar a la anciana, el fiscal Hugo Ravizzini, de la UFI Nº 7 de Morón, solicitó sus detenciones luego de que se negaran a declarar, tanto de ellos como del sujeto que huyó en el Passat, identificado como Dylan Marcelo Pérez (18).
Las fuentes confirmaron que el resto de los detenidos fueron Dylan Gonzalo Pérez (20) y Cristian Ariel Castro (45), el sujeto que estaba con la mujer policía en el rodado mal estacionado, una Chevrolet Meriva. Los otros dos ladrones que consiguieron fugar están siendo buscados.








