Agentes del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA), detuvieron a un hombre de nacionalidad brasileña acusado por la comercialización de diversas drogas al menudeo en boliches de Ramos Mejía.
La investigación se inició a principios de año en esa zona de La Matanza, en inmediaciones de locales de esparcimiento nocturno, y estuvo a cargo de personal de la División Precursores Químicos y Drogas Emergentes perteneciente a la Superintendencia de Investigaciones Contra el Narcotráfico de la Federal.
Como resultado de las diversas puntas, entre las que se utilizó la figura de un agente revelador, se estableció que un hombre con el apodo de ‘Leo’ era quien estaba a cargo de las maniobras. “Vendía drogas de diseño a través diferentes redes sociales. Su lugar de acopio estaba en el barrio porteño de Constitución y tenía una red para su distribución”, detallaron los voceros consultados.
Con el total de las pruebas recabadas, el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de Morón, a cargo del juez Jorge Ernesto Rodríguez, ordenó el allanamiento del inmueble. La manda judicial fue supervisada por el titular de la Secretaría N° 8, Ignacio Calvi.
Los secuestros en el domicilio allanado
Durante el operativo fue detenido el sindicado como líder de la estructura. Se trata de un ciudadano brasileño de 34 años que tenía en su poder 52 dosis de cocaína fraccionadas y listas para su entrega, además de 24 dosis metanfetamina en cristal y 53 pastillas de éxtasis MDMA equivalentes a 106 dosis en diferentes colores y diseños (entre ellos con la imagen de Mickey Mouse).

En el lugar también incautaron 20 dosis de Tusi (cocaína rosa), dos goteros de vidrio color caramelo de 60 mililitros que contienen Ácido Gamma Hidroxibutírico (GHB), sustancia conocida en la jerga como ‘Burundanga’ o éxtasis líquido, que equivalen a 1.200 dosis estándar por gota. Un verdadero peligro el consumo de ese tipo de drogas sin control.
Por último, la Policía también secuestró varias semillas de marihuana -todas listas para su distribución-; elementos de corte y fraccionamiento; 113 cápsulas vacías; una pistola de fogueo calibre .9 milímetros; dos balanzas de precisión, dos teléfonos celulares, una computadora y dinero en efectivo.
La investigación no está concluida: aguardan nuevas medidas para constatar el origen de la droga.












