El juez y profesor Alejandro Slokar recibió la máxima distinción universitaria por sus aportes académicos al campo del Derecho penal y su compromiso con la vigencia irrestricta de los Derechos Humanos en el ámbito judicial.
La ceremonia de apertura estuvo a cargo del rector de la Universidad de Morón, Héctor Norberto Porto Lemma, quien brindó una emotiva bienvenida y manifestó su profundo orgullo por el acontecimiento. “Alejandro Slokar es una figura de referencia para el derecho argentino. La decisión de otorgarle el título de doctor honoris causa contó con el acompañamiento de toda la comunidad universitaria, lo que refleja el enorme prestigio que ha construido a lo largo de su trayectoria. Tengo el privilegio de conocerlo desde hace más de cuarenta años y puedo decir que, además de ser un jurista excepcional, es una gran persona”, señaló Porto Lemma.
Acto seguido, el decano de la Escuela Superior de Leyes, Pablo Navarro, fue el encargado de destacar los méritos de la solvente trayectoria del homenajeado a partir del vínculo de casi medio siglo que lo une con la casa de estudios. En ese marco, Navarro destacó el rol de la institución y afirmó de manera contundente: “nuestra Universidad de Morón es una casa abierta a la comunidad, por ello, para nuestra Escuela de Leyes, nuestro claustro docente, alumnos y graduados, es un honor contar con la presencia del juez Slokar”.
El título de doctor honoris causa es la máxima distinción honorífica que otorga una universidad a personalidades destacadas por sus méritos excepcionales y su contribución a la sociedad. En esta ocasión, junto con el diploma tradicional, a Slokar se le hizo entrega de las palmas de roble, una alta insignia de la universidad que representa la fuerza y forma parte su escudo, símbolo de la libertad y la justicia.

En su disertación, ‘La justicia social como condición democrática’, Slokar, fiel a su visión que une al Derecho con el posicionamiento y la acción, alertó sobre la fractura actual y la necesaria reconstrucción de un orden justo, que reclama de una estrategia inclusiva la reconfiguración del Estado y el Derecho. Expresó también que “sin justicia social cualquier proyecto de país es inviable”. Al recibir la distinción, el jurista remarcó: “La justicia social constituye la dimensión más excelsa de la justicia y es una condición irrenunciable para la conformación democrática de una Argentina moderna, integrada, mínimamente viable”.
La laudatio estuvo a cargo del exjuez de la Corte Suprema de la Nación, Eugenio Zaffaroni, quien elogió la estatura académica y moral del homenajeado.










