Escándalo con el Centro de Captación (Cecap) que la Asociación Atlética Argentinos Junios (AAAJ) montó en Hurlingham, un lugar al que acuden alrededor de 400 chicos y que, de la noche a la mañana, dejó de funcionar en medio de una serie de reclamos que padres y madres de los jugadores ya venían realizando desde hacía varios días.
Los entrenamientos se realizaban en el predio La Catedral, ubicado en Pedro Díaz al 2000 de la localidad de William Morris. El contrato de locación para las prácticas fue firmado por 24 meses entre el propietario del lugar y Jonatan Barreto, quien rubricó el convenio el título de “director responsable de la AAAJ Hurlingham Cecap”. Por eso la bronca de las familias apunta hacia él.

La cuota que venían abonando para que cada futbolista se entrene, bajo la promesa de tener destino en el ‘Bicho’ de la Paternal, era de 20 mil pesos mensuales, aunque ya para abril habían recibido un incremento del 50%: pasó a ser de 30 mil.
Además, entre diciembre y enero cada jugador tuvo que pagar un total de 90 mil pesos para la compra de la vestimenta oficial que les permita competir. Con una particularidad: todas las transferencias se realizaban a una cuenta a nombre de Barreto, que en la última quincena avisó que sólo iba a empezar a recibir dinero en efectivo. El cálculo que realizan las familias es que hay en juego cerca de 50 millones de pesos.


Irregularidades, renuncias y ninguna explicación
Las preocupaciones entre padres y madres comenzaron, según pudo saber Primer Plano Online, cuando empezaron a notar “cambios regulares de profesores”. Así lo explicaron en diálogo con este medio.
“El miércoles pasado (9 de abril) fuimos al entrenamiento y los pocos profesores que quedaron nos informaron que este hombre desapareció, que se fue con dinero de las cuotas, salarios de ellos que nunca abonó, tampoco pagó el alquiler del predio La Catedral, y que ellos ya no podían hacer nada porque Argentinos Juniors lo avalaba como director”, refirió una mamá que prefirió mantener reserva de su identidad para no exponer a su hijo.
Barreto intentó hacer una reunión con un grupo acotado de familiares para intentar dar su versión de los hechos, pero al notar que la bronca era grande decidió no asistir. Sólo acordó entonces dialogar con referentes de las distintas categorías, entre 2008 y 2017, “amparándose en que se sentía amenazado”, agregó una de las madres que habló con el cronista de este medio.
El encuentro se llevó a cabo el viernes en un salón de Parque Leloir, sobre la calle Martín Fierro, y allí asistió Barreto con un abogado. “Lo que dijo en la reunión es que en ese predio (La Catedral) no puede estar más, que se va a trasladar a otro, pero que la indumentaria no la tiene y va a tratar de conseguirla de acá a un mes”. De hecho, Primer Plano Online accedió al precario papel que se firmó en el cónclave.

Denuncia penal por estafa contra el director del Cecap de Argentinos Juniors en Hurlingham
Las familias están decididas a realizar una denuncia penal por estafa. “Los chicos pasaron de entrenar tres veces por semana a no tener lugar en dónde practicar. Y lo más delicado: jugaron con sus ilusiones”, contó otra mamá que anticipó los pasos a seguir. En medio de la bronca, consiguieron el contrato que había firmado Barreto con el propietario del predio La Catedral.
La escuela comenzó en octubre de 2024. En noviembre, el intendente Damián Selci le dio la bienvenida en redes sociales. En estos meses los chicos llegaron a jugar amistosos contra otros centros de captación, y este año también hubo partidos con Huracán y Racing, entre otros. Usaron pecheras, no la indumentaria de Argentinos Juniors.

La explicación de Barreto es que en el predio La Catedral le aumentaron “descaradamente” los valores. El abogado reconoció que el director del Cecap “no tiene el dinero para devolver” a las familias, por eso propuso esperar los pasos a seguir para encontrar un nuevo lugar. A padres y madres esa explicación ya no les cierra. Desde el Municipio de Hurlingham, anoticiados de la situación, tomaron contacto con un grupo de padres y les ofrecieron asistencia legal de parte del equipo de abogados municipal para que sean asesorados legalmente.
“Nunca nos entregó un comprobante de pago. Los profesores cambiaban constantemente: se iban disconformes porque nunca les abonó su salario en término. Además, los insumos de entrenamiento no estaban en condiciones”, completó otra mamá, que también cuestionó que Argentinos Juniors como institución no brinde ninguna explicación oficial.








