Un delivery se disfrazó de justiciero tras haber sido víctima de un robo a manos de motochorros en Morón sur: persiguió a los ladrones y entregó a uno de ellos a la Policía tras alcanzarlo. El malviviente tiene 17 años y quedó a disposición de la justicia.
“Podrido ya estoy de la misma mierda”, se sinceró el repartidor, que se quedó sin su herramienta de trabajo, como es el celular, por lo que no puede prestar servicio para la aplicación de repartos hasta que lo recupere.
Según pudo saber Primer Plano Online, el robo ocurrió en la intersección de las calles Don Bosco y Marconi, en donde los agresores -que circulaban en moto- interceptaron al muchacho, identificado como Gustavo Ismael B.M. (33) y le sustrajeron el teléfono a punta de pistola.
Sin embargo, la víctima nunca los perdió de vista y los empezó a seguir por más de 10 cuadras, hasta que una de las motos perdió el control y terminó en una zanja en el cruce de Stevensson y Ruy Díaz. Incluso en la huida casi son embestidos por un colectivo de la línea 236 que transitaba por allí.
Ladrón menor de edad y arma de juguete
Al ver la secuencia, un patrullero que recorría las calles de manera preventiva se acercó al repartidor, que hacía señas desde el lugar en el que cayó la moto. Y los policías detuvieron al joven, que luego se confirmó es menor de edad: tiene 17 años. Eso sí: su cómplice escapó corriendo y con el teléfono del trabajador.

El acusado tenía en su poder un arma de fuego tipo pistola que, en rigor, era una réplica no apta para el disparo. Como siempre se informa en estos casos: imposible en la velocidad de un robo y con la oscuridad de la noche que una víctima determine si es real o no.
El delincuente quedó a disposición de la Fiscalía N° 1 de Morón, que instruye actuaciones por el delito de robo agravado por el uso de arma de utilería. El delivery, vecino de Merlo, aguarda conseguir otro celular para poder retomar su manera de ganarse la vida.













