“Reconocer a Damián Akerman como ciudadano ilustre de Morón es reconocernos en la alegría y el orgullo de pertenecer a un pueblo que celebra y reconoce a uno de los suyos”.
Las palabras pertenecen a Florencia De Luca, concejal de Fuerza Patria y autora del proyecto para declarar a Damián Emilio Akerman, goleador histórico del Deportivo Morón y máximo ídolo del ‘Gallo’, como merecedor de la principal distinción que otorga el Concejo Deliberante a personalidades destacadas.
La iniciativa fue votada por unanimidad y celebrada a aplauso cerrado por ediles de todos los bloques y directivos del club como su presidente, Gabriel ‘Conejo’ Mansilla; el secretario de la entiddad, Gastón Capurro; y el integrante de la comisión directiva Alejandro Pérez. También acompañaron la ceremonia esposa e hijos del exfutbolista, amigos y un grupo de hinchas que no deja pasar la ocasión para recordarle el amor que le tienen.

Ese cariño que inmortalizaron no sólo en la estatua sino en el cántico. “Buena persona, jugador inteligente, el superhéroe de la gente del oeste. Con los colores rojo y blanco dio la vida porque Morón es lo más grande de la Argentina”, le regalan como un gesto de alianza irrompible entre corazón, pasión, lealtad y gratitud.
Damián Akerman, “un hijo adoptivo” de Morón
“Para mí es un orgullo”, confesó visiblemente emocionado el goleador tras la sesión y en diálogo con Primer Plano Online antes de retirarse del Concejo Deliberante y de sacarse foto con cuanta gente le pidió.
Damián no es nacido en Morón sino en su pueblo La Porteña, en Córdoba, aunque se siente “un hijo adoptivo” de la ciudad. “Yo siempre digo que en el fútbol son más las veces que perdés que las que ganás, por eso me siento un privilegiado ante tanto cariño una vez que dejé de ser futbolista. Eso para mí no tiene precio y lo disfruto día a día”, se sinceró.
Akerman tenía 23 años cuando desembarcó en el ‘Gallo’ por primera vez. Lo que nunca tuvo en sus planes es que ese universo que lo cobijó pasaría a ser su lugar en el mundo, más allá de sus raíces natales. “Más de la mitad de mi vida transcurrió acá y estoy muy contento de que así haya sido”, concluyó.















