Cuenta regresiva para la batalla que enfrentará a Claudio Román y Paula Majdanski por la presidencia del Partido Justicialista (PJ) de Morón. La elección, se anticipa, será decisiva para el futuro del distrito: no sólo dirimirá liderazgos, sino también dejará al sector perdedor con un fuerte daño. Es que, de fondo, quienes confrontan son el intendente, Lucas Ghi, y su exjefe político, Martín Sabbatella.
La junta electoral partidaria aprobó los modelos de boletas que utilizarán las dos nóminas en disputa. El comicio definirá cargos del Consejo del PJ a nivel local y congresales provinciales. Por un lado estará el peronismo luquista (Román); por el otro, el peronismo sabbatelista (Majdanski). Allá a lo lejos lo que también se deja entrever las rencillas entre el kicillofismo y el cristinismo.


Está claro que la decisión de que exista competencia fue tomada por la superestructura. Por eso se prevé la batalla más dura en el conurbano, sobre todo por los antecedentes de los últimos meses: ya en septiembre pasado fue durísimo el diferendo para conformar una lista común. Ahora es distinto: se trata de una elección cerrada, en la que hay 17.000 afiliados en condiciones de votar. Los cálculos más optimistas esperan cerca de 2.000 votantes.
La jornada electoral partidaria se desarrollará en 6 escuelas, en donde habrá 17 mesas a disposición de cada votante. Son la Primaria N° 25; la N° 1; la N° 8; la N° 67; la N° 7 y la N° 48. En todos esos edificios habrá un padrón con entre 900 y 1000 afiliados por mesa. Lógico: en una elección como esta juega mucho el aparato y la capacidad de movilizar a la estructura, como a la vieja usanza.
Aparato en movimiento
Los resultados se medirán por el sistema de mayorías y minorías: la lista ganadora se lleva la presidencia y los principales cargos. Si una de las listas obtiene la minoría se lleva 9 cargos partidarios. Según pudo saber Primer Plano Online, en febrero pasado operadores de ambos sectores se juntaron para intentar acordar y evitar la interna, pero el sabbatelismo quería un porcentaje mayor al que le ofrecían. Sí había consenso en torno a la figura de Claudio Román para ser la máxima autoridad local.
En aquella ocasión, el luquismo ofreció 4 cargos en la lista partidaria de Morón y un congresal nacional, que no se define en este comicio: el sabbatelismo no aceptó la propuesta. Ahora, pese a que falta una semana, todavía hay posibilidades de esquivar la pelea en las urnas, aunque todo indica que la voluntad de ambos actores es llegar al enfrentamiento interno pese a las consecuencias que puede significar para el sector que salga derrotado.
En las últimas horas se conocieron dos deserciones en la lista de Majdanski: se trata de José Luis Millán y Marcelo Vilar, ambos afiliados y vecinos de Morón sur, que no serán parte de la boleta. No hubo sorpresa en la tribu luquista: se fueron generando las condiciones para que se bajen. Es más: la noticia la dio a conocer el búnker de Claudio Román, con todo lo que eso implica. Y hasta no descartan que en las próximas horas puede haber algunas otras salidas de la nómina sabbatelista.
Mientras esto ocurre, afiches, volantes y videos en redes son parte del cotillón proselitista. Y como históricamente ocurre, la herramienta más eficaz es la búsqueda de afiliados casa por casa, además de facilitar los medios el día de la elección para obtener su voto: por caso, garantizar el traslado. Está claro que no será una elección más y que la batalla entre Ghi y Sabbatella tendrá consecuencias.












