Brutal crimen en un aserradero de Castelar norte: el capataz mató a golpes al sereno y se entregó a la Policía cuando los móviles llegaron al lugar tras un llamado al 911 realizado por otro trabajador del comercio al que el asesino le mandó un mensaje pidiendo que regrese porque “había matado a alguien”.
La espeluznante escena se descubrió en una maderera ubicada en la esquina de Presidente Perón (colectora de Acceso Oeste) y Carlos Casares, donde fue aprehendido Hugo Rolando Ocampo (40), domiciliado en Ituzaingó. Cuando los efectivos del Comando de Patrullas de Morón lo abordaron alcanzó a responder: “tuvimos una discusión que se fue de las manos”.
Esa declaración, de todos modos, no tiene validez legal hasta que no sea ratificada ante el fiscal Javier Ghessi, de la UFI N° 1 de Morón, que quedó a cargo de la investigación.
Un cadáver con hematomas en todo el cuerpo
Por lo pronto, Primer Plano Online supo que la víctima, identificada como Roberto Carlos Sánchez (49), tenía varias horas de fallecida: su cuerpo presentaba hematomas por todo el cuerpo, sobre todo en el rostro, y rigidez cadavérica. Así lo constató el médico que arribó al lugar en una ambulancia del SAME Morón.
Fuentes de la investigación también confirmaron que las discusiones eran habituales entre empleados y el capataz, según los dichos del denunciante que llamó al 911 para informar del mensaje que recibió. Lo que no se conoce aún es qué fue lo que derivó en semejante golpiza mortal.
Ocampo estaba con el torso desnudo cuando la Policía llegó al lugar y así fue trasladado a la comisaría 7ª de Castelar norte, a la espera de ser indagado por el fiscal: enfrenta cargos por el delito de homicidio simple, que contempla una pena de entre 8 y 25 años de prisión.








