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lunes, febrero 16, 2026
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Habló la hermana del sereno asesinado por el capataz en el aserradero de Morón: “no puedo creer tanta saña”

Roberto Carlos Sánchez tenía 49 años y murió tras recibir una brutal golpiza que no está claro por qué ocurrió. Se desempeñaba por las noches cuidando el predio y trabajaba para asistir a su esposa, que está enferma. “Pido a Dios que no salga nunca más de la cárcel porque es imperdonable lo que hizo”, afirmó la mujer.

Ana Ángela Sánchez recibió el sábado a la noche ese llamado que nunca nadie espera. Era su sobrino, quien le dijo con pocas palabras y la voz entrecortada: “mataron a papá”. Ella no entendió nada al principio, y aún hoy sigue sin comprender lo que pasó: su único hermano había ido a trabajar y pocas horas después terminó muerto a golpes.

“Siempre fue una persona pacífica, de hablar y discutir en el momento si era necesario, pero luego pasaba todo y no guardaba rencor. Al contrario: su prioridad fue toda su vida llevar el plato de comida a su casa para que no le falte nada a su esposa y a sus dos hijos”, indicó la mujer, que aceptó dialogar vía telefónica con Primer Plano Online.

Crimen en el aserradero en Morón
Roberto con su única hermana, Ana Ángela, quien se mostró visiblemente conmovida por el inesperado desenlace

Todavía hoy Ana no entiende qué pasó entre ambos. Sí sabe que Roberto llegó al aserradero ubicado en Presidente Perón (colectora de Acceso Oeste) y Carlos Casares, en Castelar norte, después de haber participado del cumpleaños de su suegro. Y que horas después fue hallado sin vida por la Policía y con varios golpes en distintas partes del cuerpo.

Roberto trabajaba allí hacía poco menos de 4 meses. Tanto él como su familia vivían en Moreno, y se refugió en ese comercio para que no falte el ingreso que le permita hacer tratamiento a su esposa, que tiene problemas de salud. Sobre el asesino confeso, identificado como Hugo Rolando Ocampo (40), sólo sabe que “se le subieron los humos por el cargo que tenía: es muy soberbio y violento”.

“Pido a Dios que no salga nunca más de la cárcel”

La familia de Roberto está a la espera de la entrega del cadáver para poder darle sepultura. Por el momento, el fiscal Javier Ghessi, de la UFI N° 1 de Morón, dispuso la realización de la autopsia para confirmar el causal de la muerte. Y espera las pericias de rigor para avanzar con el expediente, en donde el único imputado es el capataz: enfrenta cargos por homicidio simple.

“Pido a Dios que no salga nunca más de la cárcel porque es imperdonable lo que hizo. No puedo creer tanta saña”, completó la hermana

Como informó Primer Plano Online ayer, la espeluznante escena se descubrió en el interior de la maderera luego de un llamado al 911 hecho por otro trabajador del lugar. Cuando los efectivos del Comando de Patrullas de Morón se aproximaron al negocio, Ocampo esgrimió una suerte de confesión, que sólo tendrá validez judicial en caso de hacerla ante el fiscal: “tuvimos una discusión que se fue de las manos”.

Roberto tenía varias horas de fallecido: su cuerpo presentaba hematomas por todo el cuerpo, sobre todo en el rostro, y rigidez cadavérica. Así lo constató el médico que arribó al lugar en una ambulancia del SAME Morón. Lo poco que se supo hasta el momento es que las discusiones eran habituales entre empleados y el capataz, aunque no se conoce qué fue lo que derivó en semejante golpiza mortal.

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