En las últimas horas, otra vez la Policía debió intervenir ante hechos delictivos de muy baja estofa que ameritaron, de todos modos, el inicio de causas judiciales. Se trata de hurtos tentados, porque fueron impedidos, de hombres y mujeres que se llevaban sin pagar diversos productos de comercios. Y la gran duda: ¿lo hacen por necesidad?
El caso testigo que disparó este artículo ocurrió el viernes por la tarde en el interior de la farmacia Central Oeste, ubicada en Rivadavia al 18100 del centro de Morón. Allí, una adolescente de 16 años fue denunciada por uno de los trabajadores del local, que observó cómo se llevaba en su ropa interior cinco potes de crema antiarrugas y tres cajas de ese producto.
El empleado retuvo a la chica, dio aviso al 911 y personal policial condujo a la imputada hasta la comisaría 1ª de ese distrito. El material fue recuperado y la sindicada como autora del hecho fue entregada a su abuela, con quien vive. Se trata de una joven oriunda de San Martín, a quien le quedó iniciada una causa por hurto en grado de tentativa que tramita ante la Fiscalía Nº 2 del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de Morón, cuyo titular es el fiscal Pablo Cabrejas.
Pero por insólito que parezca, no fue el único hecho de estas características. Hubo otros tres similares en las últimas horas protagonizados por mayores que intentaron robarse distintos objetos de muy bajo valor. Y, en todos los casos, quedaron con expedientes abiertos por el delito de hurto en grado de tentativa.
Por caso, un hombre de 30 años oriundo de González Catán que quiso llevarse sin pagar dos remeras imantadas del local de Coppel ubicado en Rivadavia al 18.300, casi esquina Belgrano, y una mujer de 31 años, con domicilio en Ciudadela, que había escondido entre sus pertenencias otras cuatro remeras de la Selección Argentina. Ambos fueron reducidos por personal de seguridad del local, que dio aviso a la Policía. Las prendas fueron devueltas.
Y quizá el más insólito de todos los casos que compiló este medio es el que sucedió en el supermercado Coto de Almirante Brown al 1300, entre La Roche y Juan José Valle. Allí, una pareja (varón de 27 y mujer de 35) fueron demorados por personal de seguridad cuando se retiraban luego de, presuntamente, no llevarse nada porque no había lo que necesitaban. Sin embargo, entre sus pertenencias se robaban un papel higiénico (sin el envoltorio original), una lata de cerveza y un vaso. También terminaron en la comisaría.











