Conmoción en el barrio Nueva Esperanza de Mariano Acosta, en Merlo: violaron a una mujer de 26 años que volvía a su casa luego de la jornada laboral. El hecho ocurrió en un descampado y la Policía busca intensamente al atacante, que escapó corriendo del lugar.
Según logró reconstruir Primer Plano Online con vecinos del lugar y con el propio relato de la víctima en su denuncia penal, todo comenzó el pasado viernes cerca de las 20.30 sobre la calle Belén y Amado Nervo, en cercanías del mencionado asentamiento.
El atacante, que vestía campera roja deportiva, jeans oscuros y una visera, tal como se observa en el video que ilustra este artículo, estaba completamente borracho: se tambaleaba por momentos al caminar. Así lo expuso la propia mujer sometida en su declaración ante las autoridades policiales y judiciales que la entrevistaron.
Conmoción en Mariano Acosta: violaron a una joven que volvía a su casa de trabajarhttps://t.co/dRXT1mmLbK pic.twitter.com/ZymrVHnBFi
— Primer Plano (@primerplanotv) August 31, 2025
La joven narró que una vez que pasó delante suyo por la vereda el sujeto la comenzó a “incomodar con palabras obscenas”, por lo cual aceleró su paso para escapar del lugar. En ese instante atinó a llamar por teléfono a su mamá, a la que sólo alcanzó a expresarle “estoy en el campo”: antes de cortar la comunicación la madre escuchó la amenaza del atacante: “cállate o te rompo la boca”.
El pedido de perdón del pervertido
El sometimiento sexual ocurrió en el interior de un descampado de la calle Tilcara, entre Gavilán y Luis Campos, a donde la víctima fue llevada a la rastra de sus propios pelos por el violador: en ese lugar ocurrió el estremecedor abuso. Después de semejante vejación, el pervertido le pidió perdón y se retiró corriendo en dirección a la calle Luis Campos.
La joven fue encontrada por una pareja que pasaba por allí tirada en el suelo y visiblemente conmovida. Le ofrecieron ayuda y se quedaron con ella hasta que llegó la madre de la víctima, quien la trasladó al hospital Héroes de Malvinas, en donde le practicaron la profilaxis de protocolo, además de brindarle la contención médica y psicológica.
Desde que la denuncia ingresó al sistema, la justicia ordenó una serie de medidas de prueba, como el secuestro de la ropa interior de la víctima para intentar obtener material genético del atacante, que está siendo buscado intensamente por la Policía. La causa tramita ante la Fiscalía Nº 1 de Morón.










