El Tribunal de Casación Penal bonaerense rechazó por “improcedente” el recurso de apelación presentado por la defensa del escribano Ricardo Baladía y ratificó la condena a 18 años de prisión para el profesional por haber asesinado a su jardinero Miguel Alejandro Pereyra en su oficina de Morón.
La Sala III del mencionado tribunal de alzada, integrada por los jueces Víctor Violini, Ricardo Maidana y Daniel Carral, confirmó de este modo lo resuelto por la justicia de Mercedes y desestimó los planteos realizados por el abogado defensor del condenado, el recientemente fallecido Luis Rappazzo.

En su recurso, el letrado insistió con la absolución de Baladía argumentando que actuó “mediando una causa de legítima defensa de sus derechos ante el ataque sufrido” por parte de Pereyra. Es decir, por motivos que no se expresaron el jardinero había atacado a su empleador, que “le quitó un cuchillo y se lo clavó en el pecho”. El abogado también consideró que el escribano estuvo bajo los efectos de una “violenta emoción”.
Sin embargo, Casación demolió ese argumento. Los camaristas interpretaron que “resultan meras suposiciones sin fundamento alguno”, que no sólo que no invalidan el fallo sino que tampoco “contrarrestan los elementos probatorios ponderados por el tribunal para fallar como lo hiciera” y “descartar la justificante reiterada”.
La condena al escribano descuartizador
Tal como se comprobó en la investigación y posterior juicio, entre las últimas horas del 12 de mayo de 2020 y las primeras del día siguiente (NdR: período de restricciones de circulación por la pandemia) el crimen ocurrió en el interior de la escribanía sita en la calle Almirante Brown 1085 de Morón.
Allí, Baladía asesinó a Pereyra ocasionándole una herida penetrante de arma blanca en la zona del tórax. Su muerte fue prácticamente instantánea a raíz de un paro cardíaco traumático. Acto seguido, el escribano fragmentó el cuerpo sin vida del jardinero, lo colocó en el interior de su auto BMW modelo 528i y lo trasladó a la zona ribereña del río Luján, más precisamente en las proximidades de las calles Mitre y Padre Salveire.
Allí intentó descartarse de los restos de la víctima, pero fue sorprendido por personal policial que procedió a su inmediata detención. Era de noche, difícil de visualizar sus movimientos, pero el encierro de aquella época sirvió para su detección más veloz: no era común ver vehículos por esa zona de madrugada.
Una vez que se constató lo que había ocurrido comenzó la investigación: si bien el asesinato fue en Morón, el caso quedó radicado ante el Departamento Judicial en donde hallaron el cadáver desmembrado. Así, el Tribunal en lo Criminal Nº 1 de Mercedes condenó al escribano a 18 años de prisión por considerarlo autor del delito de homicidio simple.
Un dato clave de la sentencia
El día en que se leyó la sentencia, Primer Plano Online accedió al fallo y reprodujo en párrafo textual de la decisión de los jueces Ignacio Racca, Daniel Eugenio Machain y Pablo Vieyro.
“No se puede soslayar, como la experiencia y el sentido común indican, que una persona que, con motivo de haber sufrido una agresión ilegítima dentro de su domicilio termina matando a otra, lo primero que hace es dar aviso a las autoridades a fin de poner rápidamente en conocimiento lo sucedido, pero no como en este caso descuartizar a su oponente, acondicionar sus restos en una valija, limpiar puntillosamente la escena y descartar los restos en un río ubicado a más de 50 kilómetros del lugar de los hechos. Mucho más una persona como Baladía, de profesión escribano, quien durante prácticamente una hora se encargó de contarnos su alto nivel socio – cultural”, enfatizaron los magistrados.
Para arribar a ese monto de pena, el tribunal valoró como agravantes la extensión del daño causado (la pareja de Pereyra, Verónica Soñez, y sus 4 hijos menores, que de un momento para el otro se quedaron sin padre y recibieron el cuerpo desmembrado); la relación de confianza entre ambos (Baladía y la víctima), que fue aprovechada por el asesino para cometer el crimen; y el comportamiento posterior de Baladía al descuartizar el cuerpo sin vida de su jardinero.
Cabe recordar que tanto la fiscal del juicio, Valeria Chapuis, como los abogados de la viuda de Pereyra, Pablo Lamoglia y Claudio Cerqueti, habían solicitado una pena de 20 años de cárcel para Baladía. Tras la decisión de Casación, la familia de la víctima se manifestó “conforme” con lo resuelto por la justicia.











