Cuatro días después de haber recibido sus respectivos telegramas de despido, los 87 empleados de la fábrica Rousselot de Villa Tesei lograron, a través de los abogados del Sindicato de Trabajadores de Industrias Químicas y Petroquímicos, que el Ministerio de Trabajo bonaerense dicte la conciliación obligatoria.
Lo particular de esta decisión ministerial es que se realiza con la gente afuera de la empresa, ya que la medida retrotrae todo al día anterior a la entrega de las cartas documento con los despidos, esto es, los trabajadores vuelven a estar suspendidos con el 90 por ciento del sueldo.
Ahora, el grupo de 87 empleados busca tiempo para lograr recuperar las fuentes de trabajo, y en caso de que la empresa confirme cada despido, lograr el mejor acuerdo en cuanto a las indemnizaciones o confirmar lo que ya había anticipado la empresa, esto es el pago del cien por ciento de las mismas.
Otro de los temas importantes que están en plena negociación refiere a la posibilidad de alargar el tiempo en el uso de la obra social, especialmente para aquellos trabajadores que tengan hijos pequeños o bebés o alguna enfermedad crónica.
Todavía sin confirmar y sólo como un rumor está latente la posibilidad de que la empresa holandesa de gelatinas medicinales haga la totalidad de la producción en Brasil para luego traer los productos a la planta de Tesei, que pasaría a ser una suerte de centro de depósito y logística pero ya sin tener la problemática de los malos olores y sin tener que hacer la millonaria inversión que se requería para poder funcionar en Hurlingham. Así se explica que los únicos despedidos de la firma sean, hasta el momento, los trabajadores del área de producción, pero ninguno de los administrativos.
En estos días se podría producir una reunión entre los trabajadores, el sindicato de químicos que los representa y la empresa, donde los trabajadores podrían finalmente saber en qué estado se encuentra sus fuentes laborales y cuál es el futuro de la fábrica.











