El Consejo Escolar de Ituzaingó inauguró una nueva etapa de gestión con la jura de sus nuevos integrantes, elegidos por el voto popular, y la ratificación de la confianza a Gabriela Alonso para continuar presidiendo el cuerpo. El intendente Pablo Descalzo fue parte de la ceremonia.
A raíz de los resultados electorales, las tras bancas en disputa se las llevó la lista ganadora de Unión por la Patria. Juraron entonces la propia Alonso, Juan Cruz Enríquez y María Paula Eraldo, mientras que continúan en sus bancas la tesorera del cuerpo, Carolina Parra (UxP) y Yamila Deminge y Julián Cárdenas, de Juntos por el Cambio.
“Estamos en un momento de mucha preocupación, porque ni siquiera la Provincia sabe cuál será su presupuesto. Nosotros tenemos obras en marcha como la Secundaria Nº 8, que es la más avanzada; la Nº 9 y la Nº 17, que acaba de comenzar. También tenemos la Secundaria Nº 20 adjudicada, pero aún sin inicio de obra, que por los anuncios de ayer presumimos no va a arrancar”, describió Alonso en diálogo con Primer Plano Online.

“Lamentablemente vemos un tiempo en que la comunidad se va a tener que involucrar en el mantenimiento de las escuelas. Nos tenemos que unir como sociedad para sostener los edificios escolares”, detalló la titular del cuerpo. Valoró, incluso, que durante 2023 las cooperadoras de las escuelas hayan recibido dinero en sus cuentas bancarias del Ministerio de Educación de Nación para destinar a las mejoras que hicieran falta.
“Supongo que volverá la época cuando nosotros íbamos a la escuela. La kermés para juntar fondos, la venta de una rifa, la feria del plato, actividades para juntar dinero y que nos arreglemos con lo que haya”, lamentó. Alonso recordó también que pudieron establecer trabajos en conjunto con cooperadoras escolares: por caso, desde los colegios se ocupan de la compra de materiales para hacer una obra y el Consejo Escolar completa con el aporte de la mano de obra.
Solidaridad, que le llaman. Es lo que habrá que potenciar en el corto plazo. Y una preocupación, que no está claro cómo impactará cuando arranquen las clases el 1 de marzo próximo, aunque ya hubo señales en 2023, con múltiples hechos de violencia en el interior de los establecimientos. “La escuela es un reflejo de la sociedad y todo lo que pasa afuera repercute adentro”, enfatizó.
“Pese a todo, la escuela es la institución que siempre queda en pie y a la que recurre la familia por cualquier problemática, como la falta de trabajo o alimentos. Hay un trabajo muy importante que se está haciendo para ponerle freno a la violencia, porque es muy triste que los chicos repliquen las violencias en el interior de los colegios”, completó.
Por lo pronto, hay cerca de 50 proyectos para ejecutar durante el verano, que van desde sanitarios hasta conexión a agua potable y cloacas o un pozo ciego. Son obras menores, de poca envergadura, pero que requieren financiamiento de la provincia de Buenos Aires. Todo está supeditado a lo que vendrá.









