El viernes 1 de noviembre de 2024 la región oeste se conmovía por un caso que tuvo relevancia nacional por sus absurdas consecuencias: una discusión de tránsito en Hurlingham, a la vera del Acceso Oeste y a la vista de todo el mundo que, a diferencia del caso Castelar, resultó mortal.
La violencia está enquistada en nuestra sociedad: así como la muerte de Fernando Báez Sosa enseñó poco y los incidentes en boliches bailables entre jóvenes se suceden, el crimen de Martín Pastorino (30) tampoco educó. A 15 meses de ese asesinato, otro automovilista permanece internado en terapia intensiva luego de ser golpeado con una llave para aflojar tuercas tras mantener un entredicho por malas maniobras al volante.
INFORME Cómo resolvió la justicia de Morón un caso similar al del hombre herido a fierrazos tras discusión de tránsitohttps://t.co/hRdN5PwHLk pic.twitter.com/P7srzivzK2
— Primer Plano (@primerplanotv) February 26, 2026
Como se recordará, la pelea entre dos conductores a golpes de puño, empujones, insultos y corridas ocurrió sobre la calle Nicolás Repetto, a metros de Acceso Oeste del lado de Hurlingham, concluyó cuando Félix Arturo Oviedo Aguilera (28) se acercó hasta la víctima y le propinó un golpe letal con un cortafierro de 30 centímetros que le reventó el cráneo.
El asesino viajaba con su mujer embarazada al mando de un Volkswagen Gol Trend gris haciendo fletes: iba a entregar un somier que llevaba en el techo del coche. En el rulo que se hace sobre colectora mantuvo un entredicho con Pastorino, que conducía un VW Vento blanco. Las imágenes corroboran que el vehículo de Oviedo Aguilera tenía un daño sobre la óptica delantera derecha y que el otro vehículo un choque en la óptica delantera izquierda.
Múltiples imágenes y testigos
Después de la pelea que terminó con el fierrazo y la muerte de Pastorino, el asesino se sentó en la vereda a llorar. Se tomaba el rostro, pedía disculpas y se intentaba justificar en torno a lo ocurrido. La Policía llegó, aisló la zona y el médico de una ambulancia constató el deceso de Pastorino. De inmediato Oviedo Aguilera fue detenido y quedó en esa condición bajo cargos de homicidio simple, a disposición del fiscal Nicolás Filippini, de la UFI N° 8 de Morón.
Cientos de testigos vieron lo que pasó y algunos prestaron testimonio en la causa penal y hasta aportaron filmaciones tomadas por sus celulares. Además, las cámaras de seguridad del Municipio de Ituzaingó fueron prueba contundente: hubo un asesino, una víctima y nada que dudar al respecto sobre la mecánica del hecho.
Sin embargo, el caso se resolvió judicialmente con un acuerdo entre todas las partes en litigio, incluida la viuda de Pastorino, que aceptó un juicio abreviado que implicó un cambio de calificación. La pena fue fijada por el juez Diego Bonanno, del Tribunal en lo Criminal N° 3 de Morón, que tuvo a su cargo dar por concluido el litigio.
“Lo esperable de la convivencia en sociedad es mantener las relaciones interpersonales alejadas de violencias de cualquier tipo, pero muchas veces se siembra en la estructura, convirtiéndola en la manera de hacer frente a los problemas, y hasta en algunos casos formar parte del vocabulario cotidiano, tanto como el modo de saldar los conflictos, alejándose así de la racionalidad. Vaya entonces este preludio para referirme en este caso, a aquello que se iniciara como una rencilla a consecuencia de un incidente de tránsito y que así debió culminar, y sin embargo se fue potenciando hasta la muerte”, explicó el magistrado al iniciar la sentencia.
Cambio de calificación y la pena al asesino de Martín Pastorino
Según lo que expuso Oviedo Aguilera en su declaración testimonial fue Pastorino quien lo atacó a él con el cortafierro luego de un cruce de miradas en el semáforo. “Primero pensó que había sido yo quien le tocó bocina, y yo no fui. Entonces me insultó y luego vino caminando hacia mí con el cortafierro en su mano, con el que me lastimó la cara y me hizo sangrar”, fueron sus dichos.

Después la reyerta fue escalando y todo terminó con la muerte una vez que le quitó el elemento contundente. “Yo lo que quería era defenderme de otra agresión de él, sin ser consciente que yo tenía el cortafierro en la mano”, expuso. Sus palabras fueron refrendadas por su pareja, quien agregó que Pastorino le llegó a expresar la frase “te voy a matar a vos, a tu mujer y a tu bebé” en medio de la gresca.
Todos los testimonios recogidos, asimismo, indicaron que Pastorino estaba “visiblemente alterado”, por lo que para la justicia “resulta más lógico suponer que Oviedo Aguilera actuó excediendo los límites que autoriza la ley”, en otras palabras, que se sobrepasó al defenderse.
Por eso hubo un cambio de carátula en el caso y pasó de ser un homicidio simple a uno cometido en exceso de legítima defensa, y la pena impuesta fue de 4 años de prisión, que cumple en la actualidad en la Unidad Penal 2 de Sierra Chica, a disposición del Juzgado de Ejecución N° 2 de Morón. Su condena vence el 31 de octubre del año 2028. Todas las partes del proceso (fiscal Horacio Vázquez, la viuda de Pastorino que actuó como particular damnificada, el defensor de Oviedo Aguilera y el juez) estuvieron de acuerdo con la resolución que dio por concluido el caso.













