Comienza el juicio por el crimen a sangre fría del colectivero de la Línea 620 Daniel Barrientos, ocurrido el 3 de abril de 2023 en la localidad de Virrey del Pino en plena madrugada. El hecho, que causó conmoción, es recordado porque, en medio de las protestas que dejaron sin transporte a gran parte del conurbano bonaerense, el entonces ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni, fue golpeado por otros choferes en medio de las protestas por justicia para su compañero.
El debate se realizará el próximo lunes 26 de agosto ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) Nº 1 de La Matanza, presidido por la jueza Andrea Giselle Schiebeler e integrado también por sus pares Matías Rouco y Nicolás Grappasonno. El fiscal del debate será Carlos Luppino.

En el banquillo de los acusados estará sentado Edgardo Martín Muñoz (22), alias ‘Magú’. Los cargos que enfrenta son robo agravado y homicidio agravado criminis causae, que tiene una pena en expectativa que es la de perpetua en caso de ser hallado culpable.
Los otros involucrados en el expediente fueron Rodrigo Pablo Pititto (24); Miqueas Ezequiel de Jesús Fernández (20); Mariano Ezequiel Alderete, apodado ‘Santulli’ (19); y Antonio Fernando González, conocido como ‘Pucho’ (24). Todos ya acordaron sus penas en juicios abreviados.
En la misma causa fueron sobreseídos los primos Gabriel Alejando y Alex Gabriel Barone, quienes fueron los primeros detenidos por el crimen y, luego de un mes, recuperaron su libertad porque las pruebas contra ellos no permitían probar su participación en el ataque.
Los cuatro delitos que se investigaron tras el crimen del colectivero Daniel Barrientos
Siempre según la hipótesis del fiscal Carlos Arribas, que fue quien elevó la causa a juicio, la madrugada del 3 de abril del año pasado, minutos antes de las 5, ‘Magú’ Muñoz, otro joven que en ese entonces era menor de edad (15 años, inimputable para la ley) y un tercero no identificado a la fecha pararon el interno 87 de la Línea 620 perteneciente a la empresa Nueva Ideal San Justo y subieron al colectivo con una pistola calibre .40 con intenciones de robar sus pertenencias a pasajeros.
Ocurrió en la parada ubicada en las calles Escribano y Cullén de Virrey del Pino y alcanzaron a robar la mochila rosa de la empresa Manaos con pertenencias de una mujer que viajaba con su pequeña hija y el celular de otro pasajero. El que recolectaba las cosas era Muñoz mientras su cómplice apuntaba al chofer Daniel Barrientos. En esas circunstancias, ese ladrón menor de edad le disparó al conductor a corta distancia y le provocó la muerte en el acto.
Entre el pasaje había un policía de la Ciudad, que intentó interceder para hacer cesar el delito, pero no lo logró porque los asesinos corrieron hasta un auto que los esperaba con un tercer cómplice, el que jamás pudo ser identificado. En su intervención, el efectivo disparó diez balazos. Luego dio aviso al 911.
Hay otros tres delitos que investigaron como parte del expediente. El primero sucedió el 25 de marzo de 2023 cerca de las 22, y es el robo del Fiat Siena en el que circulaban la madrugada del crimen los asesinos de Barrientos. El asalto fue cometido a un chofer de la aplicación de viajes DiDi frente al shopping de San Justo. Quien solicitó ese viaje fue Pititto, quien luego de subir amenazó a la víctima con un arma y le ordenó “quédate quiero porque te quemo”.
Cuando el conductor quiso escapar tras abrir la puerta, otros dos delincuentes (Alderete y Miqueas Fernández) accedieron al rodado y no le dejaron escapatoria. Lo hicieron manejar por un lapso de 15 minutos hasta Ciudad Evita y lo abandonaron sano y salvo, pero sin ninguna de sus pertenencias.
El tercero de los delitos que le enrostran a la banda, además del asesinato del colectivero y el robo del Siena, es increíble pero no menos dramático. Mientras Pititto, Miqueas Fernández y Mariano Alderete circulaban con el auto robado, otros tres sujetos (Muñoz, el menor que subió al colectivo con él y el tercero no identificado) los asaltaron a punta de pistola y les llevaron el Fiat en terminaban de sustraer. Sí, se robaron entre ellos. Al menos esa es la hipótesis de la Fiscalía.
Un crimen que golpeó a las más altas esferas del poder político y la espera de la familia del chofer
Horas después del asesinato, choferes se concentraron en la intersección de Juan Manuel de Rosas y la avenida General Paz, en Lomas de Mirador, para reclamar justicia y medidas para trabajar sin estar a merced del delito. Mientras se manifestaban se presentó en el lugar el ministro de Seguridad bonaerense de entonces, Sergio Berni, quien resultó agredido con golpes en la cara por compañeros del chofer fallecido.

“Nosotros queremos justicia y que le den la mayor cantidad de años posible”, contó a Primer Plano Online en una breve charla telefónica Daniela, hija del colectivero asesinado. Luego de conversar con su abogado, Alfonso Franze, confirmó que la familia (también sus tías, que son hermanas de la víctima) asistirán al debate.
Se espera también la presencia de allegados a Pablo Flores y de Leandro Alcaraz, los otros dos colectiveros asesinados en La Matanza en los últimos cinco años, además del cuerpo de delegados de la empresa 620 pertenecientes al gremio Unión Tranviarios del Automotor (UTA) y de otras organizaciones compuestas por familias de víctimas de la inseguridad.
Cabe recordar que días después del hecho, los obispos de San Justo, Eduardo García, y de Laferrere, Jorge Torres Carbonell, salieron a pedir públicamente a las autoridades políticas de seguridad más activas y mayor presencia policial en las zonas más calientes de La Matanza para evitar lo que denominaron “una guerra de pobres contra pobres”.
“La sensación de los vecinos es que vivimos en territorio liberado o negociado”, enfatizaron los religiosos en un texto de dos carillas. “La violencia solo engendra más violencia”, sentenciaron y remataron: “si bien nos consterna, no nos asombra porque es uno más en la lista de los últimos años en los cuales ningún barrio ni zona ha quedado exento del robo, la entradera, el apriete, el choreo de celulares a plena luz del día; muchos de ellos seguidos de muerte”.











