La justicia de Garantías de San Martín dictó la prisión preventiva de cinco de los acusados por la comercialización de la cocaína envenenada, sustancia que provocó la muerte de once personas (en esta causa, fueron 24 en total) e intoxicaciones en más de un centenar.
Así lo determinó el juez Mariano Grammático Mazzari, quien ordenó que sigan en la cárcel Iván David Avalos, (21); Nicolás Matías Campos (18); Luis Alberto Rodríguez (26); Mauricio Adrián Balcarce (29); Héctor Gabriel Faundez (47).
Lo revelador de la acusación está plasmado en los delitos que el magistrado les imputa. Por un lado, les adjudica haber armado una organización para ejecutar el tráfico ilegal de sustancia estupefaciente en la modalidad de tenencia con fines de comercialización, agravada por la pluralidad de intervinientes en forma organizada.
Por el otro, y en concurso real (es decir, sin un delito no se hubiera podido cometer el otro), el homicidio agravado por el uso de veneno como método insidioso reiterado en al menos once hechos, y el homicidio agravado por el uso de veneno como método insidioso en grado de tentativa reiterado en al menos veinte hechos.
Léase, por culpa de su accionar murieron once personas que padecieron «insuficiencia respiratoria que contrajo una insuficiencia cardíaca aguda, la cuál desencadenó en un edema agudo de pulmón«, y otras veinte sufrieron severas intoxicaciones y sus muertes no se produjeron «por razones ajenas a su accionar, toda vez que las víctimas fueron rápidamente hospitalizadas con complicaciones en sus sistemas respiratorios» luego de consumir la sustancia.
Según la descripción plasmada en el expediente, los imputados eran parte de una banda cuyos integrantes tenían roles definidos en la cadena de comercialización de drogas prohibidas en el barrio Puerta 8, de Tres de Febrero. “Sus jefes hasta la fecha no fueron identificados”, indicó el juez en el fallo.
Lo cierto es que la organización tenía en su poder marihuana y cocaína con el opoide carfentanilo -sustancia no autorizada para ser utilizada en seres humanos por su alta letalidad- “que se hallaba mezclada y oculta en la cocaína”. Para la justicia, Iván Daniel Avalos y Mauricio Adrián Balcarce oficiaban de vendedores en el punto de venta ubicado en los pasillos internos del barrio Villa Puerta 8.
Allí se incautó la suma de 220 envoltorios transparentes conteniendo el total de 210 gramos de marihuana, así como una planta de cannabis que pesó 1335 gramos y 480 envoltorios de nylon color rosado/anaranjado con cocaína con el opoide carfentanilo (la que se hallaba mezclada y oculta en la cocaína) por un peso total de 120 gramos.
Por su parte, los imputados Nicolás Matías Campos y Luis Alberto Rodríguez cumplían funciones de seguridad y de «satélite», al dar aviso de la llegada de las diferentes fuerzas del orden. En tanto, Gabriel Héctor Faundez guardaba los estupefacientes en el domicilio ubicado en la calle El Gaucho ante esquina Río Cuarto, de Loma Hermosa, donde se incautaron dos bolsas de nylon conteniendo 3346 envoltorios de nylon de color rosado/anaranjado con cocaína y opioide Carfentanilo (que se hallaba mezclado y oculto en la cocaína) por un peso total de 825 gramos.
La organización era tal que quienes oficiaban como seguridad de los vendedores tenían en su poder dos chalecos antibalas sin la debida autorización legal para ello, un arma de aire comprimido calibre 5 y medio, dos juegos de esposas, 26 cartuchos calibre 12/70.











