Fundada por Jorge Uberman hace seis décadas, Teber´s fue a lo largo del tiempo un gran termómetro de la clase media en Morón. Ubicada sobre la calle Belgrano 152 en pleno centro comercial, fue expandiéndose y sumando locales contiguos ganando metros cuadrados para ofrecer indumentaria de primera y atención personalizada a sus fieles clientes.
Tras el fallecimiento de Uberman hace tres años, su viuda Beatriz -conocida por todos como “Cuca”- se puso al frente del local, pero nada fue igual que cuando Jorge comandaba un negocio que conocía como la palma de su mano.
El crédito, el pago en cuotas y la cuenta corriente de Teber´s fueron un clásico de la tienda y el secreto que sostuvo su éxito comercial y lo mantuvo vigente a lo largo de los años.
Si bien el motivo del cierre no es estrictamente por el contexto económico del país, aseguran que sí hubo en los últimos años una fuerte caída en las ventas y varias cuestiones que colaboraron con la debacle del negocio: la principal fue la competencia desleal que propició la venta de ropa “trucha”, lo que terminó por hacer sucumbir al ícono de la moda regional.
El achique se fue dando de forma gradual. El año pasado, de los cuatro locales (tres de ellos propiedad de los Uberman) que formaban la gran superficie de Teber´s, cerraron dos que alquilaron a una cadena de comidas rápidas. El espacio del contrafrente que comunica con la Galería Centro es rentado y ya no es parte de la estructura de la tienda de ropa.
Teber´s vistió a cinco generaciones de moronenses y clientes de zonas aledañas y hoy cierra sus puertas. Pero antes de irse puso en marcha una liquidación total de su stock con precios imperdibles de hasta el 60 por ciento del valor de mercado de las prendas.
Con la baja de sus persianas, quedan sin trabajo empleados históricos que acompañaron la evolución de este ícono de la moda zonal: el que más estuvo tiene 43 años de antigüedad y el que menos, trabaja allí desde hace 12 años. Pese al conocimiento y la experiencia que tienen del negocio, no fue posible reformular la tienda como un emprendimiento cooperativo entre ellos ya que para logarlo se necesitaría un soporte económico del que no disponen. Sin embargo, se quedan con un buen recuerdo de los Uberman y dejan el lugar de su trabajo cotidiano en muy buenos términos.
Cuando pasen las semanas y se agote el stock disponible llegará el momento del cierre definitivo. Ahora todos quieren saber quién ocupará el mega local que fue parte de la fisonomía del centro de Morón durante tantos años.








