Un profesor de música fue detenido en su casa de Castelar acusado de intentar captar a una niña por medios digitales y exigirle el envío de material con contenido sexual.
El procedimiento fue realizado por personal de la DDI Morón en una vivienda de la calle Pedro Arrieta al 1700. Maximiliano Ruiz Díaz (31) está imputado en una causa caratulada como captación por medios tecnológico de menor de edad con fines sexuales (Grooming) en 4 hechos y divulgación de representaciones de menores de 18 años dedicados a actividades sexuales explícitas en 3 hechos más.
En total el voluminoso expediente contiene al menos esos 7 delitos y no se descarta que haya más víctimas. Según pudo saber Primer Plano Online con fuentes de la investigación, el hecho arrancó cuando el padre de una menor de edad denunció que su hija era hostigada y amenazada a través de una cuenta en la red social Instagram a nombre de una mujer para que le enviara material íntimo.

Luego de la presentación del hombre y la ubicación de la cuenta desde donde llegaba la propuesta, los investigadores a cargo de la fiscal Marisa Monti, de la UFI N° 9 de Morón, lograron establecer que se trataba de un usuario que ya estaba en el radar del National Center for Missing & Exploited Children (NCMEC), por sus siglas en inglés, una organización dedicada a encontrar niños desaparecidos y combatir la explotación infantil.
Esa entidad ya había advertido sobre las actividades de Ruiz Díaz a través de distintos perfiles en redes sociales (martuuherrera5, pilarotero.privvv, sofiaecheverri40, privvv.pilu, entre otros), que aparecían vinculados con la distribución de material explícito de abuso sexual infantil. Es la única manera de llamarlo, porque ese tipo de actividades del mundo adulto nunca pueden ser consentidas por menores de edad.

La operatoria investigada
La operatoria investigada por el equipo de profesionales, integrado también por el ayudante fiscal Martín Aksiutik, implicaba ganar la confianza de las víctimas, niños y adolescentes en su mayoría, para entablar conversaciones e ir subiendo el tono. Cuando las charlas llegaban a un nivel que ya las víctimas preferían no continuar llegaban las exigencias de imágenes de partes íntimas bajo amenaza de divulgar los chats.

“Todas las conexiones e intercambios de mensajes impactaron de forma unívoca en el domicilio de calle Padre Arrieta al 1700, en Castelar”, precisaron las fuentes consultadas. La fiscal Monti solicitó el allanamiento, que fue convalidado por el juez Esteban Juliano, a cargo interinamente del Juzgado de Garantías N° 3 de Morón.
En ese domicilio, además de la detención del acusado, la Policía incautó dos celulares (uno de los cuales había sido detectado en el reporte internacional), una computadora de gabinete, una Tablet, una notebook y una guitarra eléctrica, todo material probatorio a peritar.
Este mediodía, al ser llevado ante la justicia, el imputado se negó a declarar y quedó formalmente detenido.











