Avanza la obra de remodelación en la plaza 20 de Febrero, de Ituzaingó, a paso constante, con ayuda del clima. Y mientras las máquinas hacen su trabajo, Fernando Geddo, el histórico calesitero de ese espacio público terminó de desarmar el carrusel con la idea de aprovechar el parate y renovar por completo su estructura.
Ese referente, un verdadero apasionado del entretenimiento infantil, se prestó a una charla con Primer Plano Online para contar alguna de las novedades que traerá la futura estructura, que no perderá su espíritu exclusivo y que seguirá repartiendo sonrisas de los más chicos.
El diálogo fue ayer jueves, día de paro general, con una ciudad desierta en la que se podía escuchar el ruido de cada tuerca que aflojaba para terminar de desarmar la calesita y poner a resguardo sus piezas. De fondo, en el video que grabó este medio, se observa cómo un grupo de trabajadores trasladaba los objetos con un cuidado sepulcral.
“Estamos desarmando el carrusel histórico con ganas de volver cuando esté la plaza terminada. Ahora va a ir bajo techo para hacer una tarea puesta en valor y reacondicionamiento, con todo el cariño y todo el simbolismo histórico que tiene este carrusel”, explicó el administrador de ese emblema desde hace 20 años.
Carrusel a taller para “ponerlo más bello”
Fernando narró con orgullo sanguíneo que ese carrusel, el primero creado en Argentina con dos pisos y hecho por su papá junto a una serie de 6 calesitas “muy especiales”, se desarmó provisoriamente no sólo para permitir la remodelación de la plaza, sino también para “ponerlo más bello”.
La puesta en valor es la gran sorpresa que esperan compartir con las familias. Es que, además de reacondicionar bronces y darle nueva pintura a sus piezas, la idea es “nombrar y bautizar a los caballos con un nombre individual”, para lo que van a realizar un concurso público para que participen chicos y chicas.

“Lo que me gustaría es que la mayor cantidad de personas sepan, efectivamente, que el carrusel vuelve y que va a volver más bello, brindando el mismo servicio con el cariño que lo estuvimos haciendo durante todos estos años”, enfatizó Fernando, quien trabaja junto a su esposa y hasta supo contar con la colaboración de sus hijos.
“Este servicio tiene un componente artístico. Es uno de los más bellos del mundo y estamos muy orgullosos de que esté en Ituzaingó. Veo que la obra en la plaza está avanzando en buenos términos y bueno, estaremos aquí para la reinauguración. Haremos un evento grande para la felicidad de toda la gente de Ituzaingó”, concluyó.











